sábado, 3 de diciembre de 2016

Origen del Séptimo Arte en Euskal Herria

Hoy se celebra el Día Internacional del Euskera, cimiento de la identidad vasca... del "diferencial" vasco vaya.

Ese "ser vasco" que termina por dotar de una identidad muy particular a todo lo que se produce en Euskal Herria como parte de la fuerza creativa, del trabajo pues, de las mujeres y de los hombres que día a día construyen su quehacer social y político.

El cine, el séptimo arte, no podía ser la excepción, como nos relata este artículo publicado en Gara:


Filmoteca Vasca, junto con GARA y EKHE, propició ayer un encuentro histórico de ocho de los quince cineastas que entre 1979 y 1984 participaron en el proyecto «Ikuska» bajo la coordinación de Antxon Ezeiza. La cita tuvo lugar en vísperas de la publicación de los 21 documentales cortos que este diario y su grupo reeditan para el gran público.

Ariane Kamio

La “culpa” fue de Antxon Ezeiza. Era la época del post franquismo. Se abría un tiempo de esperanza en Euskal Herria. El ámbito político, social y cultural vasco esperaban aires de nuevos tiempos. También la cinematografía vasca, que hasta entonces casi no contaba con un sustrato que fijara unas bases de futuro. Antxon Ezeiza fue el artífice del proyecto “Ikuska”, cuyo objetivo era afianzar las bases de la cinematografía vasca y definir qué debía ser de ella, cuál sería su composición. El proyecto, formado en total por 21 documentales cortos dirigidos por quince cineastas vascos, se forjó entre los años 1979 y 1984. 32 años después de que viera la luz aquella idea, GARA y EKHE lanzan una reedición de “Ikuska”, que incluye el documental piloto llamado “Erreferenduma”, que permanecía inédita dada la polémica que suscitó la temática que abordaba, el referéndum de la Constitución española.

Tabakalera fue el escenario elegido por GARA, su grupo y la Filmoteca Vasca para hacer pública esta nueva edición digitalizada. El consejero delegado de EKHE, Gorka Altuna, resaltó la importancia de este proyecto en la construcción de conciencias en Euskal Herria. «No fue algo de una sola oportunidad. Sus creadores mostraron que en este país había cosas para contar y capacidad para hacerlo». El máximo representante del grupo recordó las figuras de algunos artistas ya desaparecidos, como Fernando Larruquert y Néstor Basterretxea, autores de una de las películas más emblemáticas de la cinematografía vasca, “Ama Lur”, y otros como Eduardo Chillida, referente en la escultura, o Francisco Escudero, en la música. Y lanzó una pregunta: «¿Hemos promocionado a nuestros artistas en el extranjero? ¿Y entre nosotros? Los directores que tenemos entre nosotros son la energía de nuestro pueblo», enfatizó.

La reedición llega gracias a la colaboración con Laboral Kutxa y la cesión de derechos por parte de Xabier Iriondo, de Bertan Films. A ellos se suma la labor de restauración llevada a cabo en su día por Alfonso del Amo, quien realizó una copia en positivo de los negativos en los que fueron rodados los 21 documentales cortos del proyecto “Ikuska”. En esta ocasión, se han empleado esos positivos para reeditarlos y digitalizarlos en formato de alta definición. El producto se venderá a partir de hoy en la Feria de Durango en formato DVD+libro y próximamente estará a la venta en formato digital (USB) bajo petición.

Continúa el debate

A raíz de la reedición de “Ikuska”, la Filmoteca Vasca, en colaboración con EKHE y GARA, organizó ayer por la tarde una mesa redonda en la que participaron nueve profesionales implicados en el proyecto. Estuvieron presentes Iñaki Eizmendi, José Luis Egea, Pedro Olea, Juanba Berasategi, Juanmi Gutierrez, José Julian Bakedano, Imanol Uribe, Mirentxu Loyarte y Javier Agirresarobe, que se encargó de la fotografía de todos los documentales, excepto el decimoctavo y el decimonoveno.

Para situar al lector, algunos detalles. Los cortometrajes documentales abordaron cuestiones de intenso debate en la denominada Transición, en cuanto al aspecto político y social. Y, cómo no, también del cine. ¿Qué debería ser el cine nacional vasco? Era una de las grandes preguntas que intentaron responder en su labor, que se sustentó en tres puntos imprescindibles. Debía ser realizado en euskara, contaría con una estética propia y defendería la inexistencia de un arte neutral. Los “ikuskas” debían entender que Euskal Herria era una nación, que llega del Aturri al Ebro. Es por ello que los cortometrajes tratan sobre temas estratégicos como las ikastolas, el bombardeo de Gernika, el bilingüismo, Joxe Miguel barandiaran, Araba, arte contemporáneo vasco, la mujer vasca, la nueva canción vasca, los pastores de Zuberoa, la lucha de Matxitxako, el euskara a través del euskara de Bernat Etxepare, el bertsolarismo o el epílogo del ikuska 20 –cuyo audio ha sido trascrito en el cuadro que continúa a este texto–.

Moderado por Maialen Beloki, el debate reunió a un grupo de viejos amigos que, con “Ikuska” como eje principal de debate, discutieron sobre aspectos que abordaron hace ya más de treinta años. Todos los participantes coincidieron en que Antxon Ezeiza fue el motor del proyecto, y junto a él, Luis Iriondo que, junto con José Luis Egea, formaron la productora Bertan Filmeak. La mayoría eran directores que acababan de iniciar su carrera, o que veían su primera oportunidad para aprender un oficio que hasta entonces poca o ninguna infraestructura contaba en Euskal Herria. Así hablaba Javier Agirresarobe: «Para mí los ‘ikuskas’ fueron una puerta hacia un tipo de fotografía». El debate sobre cine y euskara no se evitó. Alguno incluso recalcó que un mayor respaldo institucional en su momento hubiera cambiado mucho las cosas. Pedro Olea: «No pude hacer más películas con equipo vasco generando estructura cinematográfica por culpa del Gobierno Vasco de entonces». José Luis Egea: «Cuatro intentos he hecho de hacer películas en Euskal Herria y se me han cerrado todas las puertas. La historia de ‘Ikuska’ es inseparable de la historia de Euskal Herria».

Como colofón, Juanmi Gutiérrez destacó que muchos cineastas noveles vascos «casi-casi» no conocen la existencia de “Ikuska”, «y hay un sustrato que ha empujado por debajo». Mirentxu Loyarte remató: «Es curioso. Estamos un poco como al principio». Una reunión de amigos que no se veían en más de tres décadas. Eso también es cine.






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YouTube | Euskera: Un Valor en Sí Mismo

Hoy es el Euskararen Nazioarteko Eguna - el Día Internacional del Euskera - y en ese tenor les compartimos este video que circula en las redes:

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Euskera: Un valor en sí mismo

¿Qué tiene el euskera?

El euskera no tiene. El euskera es. Un valor en sí mismo.

3 de diciembre. Día Internacional del Euskera.

Lanzamos este vídeo para sumarnos a la celebración.

Euskarazko bertsioa: https://youtu.be/YJw1tB8NeBs








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El Mejor Homenaje

Continuando con los textos que ha inspirado el Comandante a últimas fechas, les compartimos este que como el anterior, ha sido publicado en Resumen Latinoamericano:


Claudio Katz

Con Fidel se nos fue la principal figura revolucionaria de América Latina del último siglo. Resulta difícil valorar esa dimensión en medio del gran pesar que genera su fallecimiento. Aunque la emoción dificulta cualquier evaluación, la gravitación del Comandante se aprecia con más claridad cuando ha partido.

Los medios sólo enfatizan esa importancia en un sentido descriptivo. Ilustran cómo estuvo presente en los principales acontecimientos de los últimos 50 años. También sus mayores enemigos del imperio registran ese apabullante peso histórico. Festejan el fallecimiento para olvidar que doblegó a 10 presidentes estadounidenses y sobrevivió a incontables intentos de asesinato por parte de la CIA.

Cuba es la obsesión del Pentágono y la frustración del Departamento de Estado. Ningún otro país de esa extensión infringió tantas derrotas al imperio. Al cabo de 53 años David obligó a Goliat a restablecer relaciones diplomáticas.

Fidel suscita admiraciones que lindan con la devoción. Las alabanzas provienen de su capacidad para tornar posible lo que era muy improbable. Pero frecuentemente esa fascinación está divorciada del contenido de su obra.

Muchos idolatran a Fidel reivindicando al mismo tiempo al capitalismo. Ensalzan al líder caribeño promoviendo variantes del sistema de explotación que Comandante combatió toda su vida. En realidad ponderan al hacedor de universos ajenos, descartando cualquier tránsito propio por caminos semejantes.

Fidel siempre tuvo otro significado para la izquierda. Fue el principal artífice de un proyecto revolucionario, socialista y de emancipación latinoamericana. Llevó a la práctica el objetivo que inauguró Lenin en 1917 y por eso ocupó en América Latina un lugar equivalente al impulsor de los sóviets.

Pero a diferencia de su precursor, Fidel condujo durante varias décadas el proceso que inició en 1960. Puede ser evaluado tanto por su triunfo como por su gestión.

Desde una óptica de mayor duración la gesta de Castro se emparenta con las campañas emprendidas por Bolívar y San Martín. Encabezó acciones regionales para intentar el enlace de una segunda independencia de América Latina, con el avance internacional del socialismo.

Fidel abordó esas metas ciclópeas manteniendo una relación muy estrecha con sus seguidores. Transmitió directamente sus mensajes a millones de simpatizantes que lo vitoreaban en varios continentes. Logró una conexión racional y pasional con las multitudes que lo escucharon en incontables mítines.

El hombre y la epopeya

El dirigente cubano siempre actuó con osadía. Radicalizó su proyecto bajo la presión del imperio y asumió una adscripción socialista que pulverizó todos los dogmas de la época. Demostró que era posible iniciar un proceso anticapitalista a 90 millas de Miami y con la OLAS retomó el objetivo de la unidad antiimperialista de la región.

Estas tres facetas de revolucionario, socialista y emancipador latinoamericano fueron compartidas por Fidel con el Che. La misma sintonía que los reunió en el desembarco del Granma se verificó en la estrategia de acciones armadas contra las dictaduras y los gobiernos reaccionarios. Mantuvieron coincidencias políticas que desmienten todo lo escrito sobre la enemistad entre Castro y Guevara.

El Comandante restauró el internacionalismo socialista al cabo de varias décadas de simples enunciados (o explícitas traiciones) por parte de la burocracia del Kremlin. Extendió esa práctica al África, con el envío de combatientes que tuvieron una participación central en la derrota del apartheid.

Esas acciones sustituyeron la antigua conexión de esclavitud entre África y América Latina por una nueva relación de solidaridad contra los enemigos comunes. Esa actitud afianzó el enorme afecto de las comunidades afroamericanas hacia Cuba. Las impactantes visitas de Fidel a Harlem (y sus encuentros con Mouhamad Alí, Malcom X o Harry Belafonte) corroboraron ese efecto.

Pero la estatura histórica de Fidel emergió con mayor nitidez luego de la implosión de la URSS. Logró nuevamente lo que parecía imposible al sostener la supervivencia de Cuba, en medio de una adversidad sin precedentes. Encabezó los durísimos sacrificios del período especial y sostuvo una resistencia colectiva forjada al cabo de tres décadas de revolución.

Esa batalla de convicciones fue probablemente más extraordinaria que muchas acciones bélicas. Fidel logró lo que muy pocos dirigentes han conseguido en circunstancias semejantes.

Esa victoria sirvió de ejemplo para los procesos radicales que despuntaron en el nuevo milenio. Cuándo el neoliberalismo quedó afectado por las rebeliones populares de Sudamérica, Chávez y Evo Morales tuvieron una referencia política, ausente en otras partes del mundo. Fidel mantuvo el ideal socialista como un norte a recrear sobre otras bases.

En la nueva etapa de América Latina al Comandante motorizó campañas contra la deuda externa y los Tratado de Libre Comercio, mientras fomentaba con el ALBA organismos adaptados al contexto pos dictatorial de América Latina.

En este marco el anhelo del hombre nuevo reapareció en las misiones de los médicos cubanos. Esos contingentes sanitarios demostraron cómo se protege la vida de los desamparados que el capitalismo descarta.

Fidel combinó aptitudes de tribuno (discurso “la historia me absolverá”) con genio militar (batalla de Cuito Cuanvale en Angola) e inteligencia geopolítica (para actuar en el orden internacional).

Desenvolvió ese notable perfil manteniendo una conducta personal muy sobria. Su vida privada es casi desconocida por la estricta separación que estableció entre la intimidad y la exposición pública.

Durante varias décadas estuvo involucrado en todos los detalles de la realidad cubana. Su incansable actividad fue popularizada con un dicho que aludía a esa omnipresencia (“y en eso llegó Fidel”).

Probablemente decidió organizar su propio retiro para contrarrestar esa abrumadora incidencia. Desde el 2006 se ubicó en un segundo plano y concentró toda su actividad en la batalla de ideas. Desplegó un prolífico análisis crítico de la depredación ambiental y la pobreza que genera el capitalismo.

La sorprendente trayectoria de Castro confirma muchas conclusiones de teóricos marxistas sobre el papel del hombre en la historia. El rumbo que sigue una sociedad nunca está dictado por la conducta excepcional de los próceres. Esa evolución queda principalmente determinada por las condiciones objetivas imperantes en cada época. Pero en los acontecimientos decisivos que definen ese curso, ciertos individuos cumplen un rol insustituible. Fidel ratificó ese principio.

Es importante recordar ese protagonismo frente al ingenuo mito que atribuye los logros del proceso cubano a la “presión de las masas”. Esa fórmula supone que el extraordinario rumbo seguido por el país obedeció a exigencias radicales desde abajo, que los dirigentes debieron convalidar.

En los hechos ocurrió lo contrario. Una dirección consecuente convenció a la mayoría mediante la ejemplaridad de su conducta. Fidel encabezó a los líderes que comandaron esa gesta.

Los dilemas irresueltos

Cuba no realizó la revolución que quiso sino la que pudo hacer. Por eso subsiste una significativa distancia entre lo ambicionado y lo obtenido. La principal causa de esa brecha salta a la vista: ningún titán puede construir plenamente el socialismo en un pequeño terreno, bajo el acoso de la principal potencia del planeta. Lo sorprendente es cuánto se logró avanzar frente a semejante rival.

El pequeño país conquistó enormes triunfos que reforzaron la autoestima nacional y la autoridad del Comandante. Desde Bahía de los Cochinos hasta la devolución del niño Elián y la liberación de los cinco apresados en Estados Unidos, Cuba obtuvo importantes victorias bajo el impulso de Fidel.

Pero ninguno de esos hitos alcanzó para remover el bloqueo, cerrar Guantánamo o desactivar a los grupos terroristas que entrena la CIA. Frente al acoso económico, la extorsión familiar, la tentación de ciudadanía estadounidense o el espejismo de opulencia que transmite Miami resulta milagroso el tesón de los cubanos.

Este heroísmo ha coexistido con los problemas propios que la revolución afronta desde hace mucho tiempo. Esas dificultades deben ser evaluadas en proporción a la obra realizada, recordando las limitaciones objetivas que afectan a la isla.

La economía es un área central de esos inconvenientes. Cuba demostró cómo un esquema no capitalista permite evitar el hambre, la delincuencia generalizada y la deserción escolar. En un país con recursos más cercanos a Haití que a la Argentina se lograron avances en la nutrición infantil, la tasa de mortalidad o el sistema sanitario que sorprenden a todo el mundo.

Pero la errónea imitación del modelo ruso de estatización completa condujo a inoperancias, que afectaron severamente la productividad agro-industrial. Esa equivocación obedeció a la dificultad para compatibilizar estrategias revolucionarias continentales con políticas contemplativas hacia el mercado. El idealismo que exige el primer objetivo choca con el egoísmo de la vida comercial.

Luego del período especial el país sobrevivió con el turismo, los convenios con empresas extranjeras y un doble mercado de divisas, que segmentó a la población entre receptores y huérfanos de remesas. La sociedad cambió con esa incipiente estratificación social y con la posterior ampliación de la actividad mercantil para ahorrar divisas y reanimar la agricultura.

Fidel impulsó personalmente ese difícil viraje captando el suicidio que significaba volver a las penurias de los años 90. Muchos analistas estiman que inauguró el retorno al capitalismo, olvidando que ese sistema presupone propiedad privada de las grandes empresas y bancos. Hasta ahora las reformas han abierto mayores caminos para las cooperativas, la pequeña propiedad y los emprendimientos, sin permitir la formación de una clase dominante.

El modelo actual pretende recuperar altas tasas de crecimiento limitado al mismo tiempo la desigualdad social. Por eso preserva la preeminencia económica del sector estatal junto a los sistemas públicos de salud y educación.

Mientras los cambios avanzan lentamente en un marco de mayor desahogo se mantienen abiertas las tres alternativas de largo plazo: restauración capitalista, modelo chino o renovación socialista.

La primacía de uno de estos modelos ya no surgirá de la mano de Fidel, que rechazaba la primera opción, evaluaba la segunda y propiciaba la tercera. Su legado es continuar el proyecto igualitario, dentro de los estrechos márgenes que actualmente existen para implementarlo.

No es fácil desenvolver ese rumbo cuando aumenta el peso del mercado, la inversión extranjera, el turismo y las remesas. Pero la supresión de esos soportes de la economía conduciría al fin de la revolución por simple asfixia. El equilibrio que buscan las reformas es un cimiento indispensable para cualquier transformación futura.

Desafíos mayúsculos

El establishment burgués siempre contrastó la “dictadura” de la isla con las maravillas de la democracia occidental. Los presidentes de la plutocracia estadounidense suelen objetar con gran hipocresía, el sistema de partido único que rige en la isla. Suponen que la corporación indistinta que comparten los Republicanos con los Demócratas contiene mayor diversidad.

Además, evitan mencionar cómo los colegios electorales violan el sufragio mayoritario y cuán bajo es el nivel de concurrencia a las urnas en su país, en comparación a la alta participación de los cubanos.

Una duplicidad aún mayor exhiben los derechistas de América Latina. Mientras convalidan el golpismo institucional en Honduras, Paraguay o Brasil se indignan con la ausencia de formalismo republicano en Cuba.

Las críticas de la izquierda apuntan hacia otra dirección. Cuestionan las restricciones a las libertades individuales que han generado en la isla numerosas injusticias.

Pero si se evalúan las cinco décadas transcurridas, llama la atención el carácter poco cruento de todas las transformaciones radicales implementadas. Basta comparar con los antecedentes de otros procesos revolucionarios, para notar ese reducido número de pérdidas humanas. El alto nivel participación popular explica ese logro.

Cuba nunca padeció la tragedia de los Gulags y por eso se sustrajo al desplome que soportó la URSS. Su modelo político es muy controvertido, pero hasta ahora ningún teórico de la democracia directa, soviética o participativa ha indicado cómo se podría gobernar bajo el asedio imperial, sin recurrir a normas defensivas que restringen los derechos ciudadanos. La propia revolución ha ensayado distintas mecanismos para corregir los errores que genera esta situación.

Muchos analistas consideran que la burocracia es la principal causa de las desgracias del país o la gran beneficiaria de las malformaciones del régimen político. No cabe duda de su responsabilidad en muchas adversidades. Pero como ese estamento existirá mientras subsista el Estado, no se avanza mucho culpándolo de todos los males.

Ciertamente la burocracia multiplica la desigualdad y la ineficiencia. El igualitarismo contribuye a contrarrestar el primer problema pero no corrige el segundo. Una democratización creciente aporta contrapesos a esas desventuras pero no genera milagros. En estos intrincados terrenos del funcionamiento estatal siempre fueron más útiles las convocatorias de Fidel a asumir responsabilidades, que la expectativa en mágicas recetas de laboratorio.

La política exterior concentra otro campo de severos cuestionamientos al castrismo. Los grandes medios presentaban a Fidel como un simple peón de la Unión Soviética, desconociendo la diferencia que separa a un revolucionario de cualquier gobernante servil. No concebían para Cuba otro comportamiento que el practicado por las marionetas del imperio.

Algunos críticos de izquierda tampoco comprendieron la estrategia de Fidel. El líder cubano se apoyaba en alianzas con la URSS para impulsar un proceso revolucionario mundial que su socio rechazaba.

La tensión entre ambas partes se verificó en incontables oportunidades (crisis de los misiles, guerra de Vietnam, sublevaciones en África o Latinoamérica). Hubo concesiones y también errores del Comandante, como su aprobación de la invasión rusa a Checoslovaquia. Esa ocupación sepultó la renovación socialista que prometía la primavera de Praga.

Pero transcurrido el período de mayor fermento revolucionario en América Latina, Fidel optó por un equilibrio entre compromisos diplomáticos y continuado sostén de los movimientos rebeldes. Buscó superar el aislamiento de Cuba manteniendo el apoyo a las luchas de los oprimidos. Castro debió combinar las nuevas exigencias de política exterior con sus ideales de revolucionario.

La derecha continuó criticándolo por su apoyo a las revueltas populares y algunas corrientes de izquierda objetaron su actitud contemplativa hacia los gobiernos de las clases dominantes.

Ciertamente muchos consejos de Fidel fueron problemáticos, pero la responsabilidad de las decisiones quedó en manos de los receptores de esas sugerencias. El Comandante siempre transmitió el valor de la decisión propia en los procesos de cada país y su trayectoria estuvo signada por la desobediencia a las autoridades de la izquierda de su época.

No hay que olvidar cómo Castro desoyó las recomendaciones del Partido Comunista en Sierra Maestra y las opiniones del Kremlin frente a la insurgencia latinoamericana. El líder cubano enseñó con su propia práctica de qué forma actúa un revolucionario

El mejor homenaje

Fidel ha fallecido en un año muy difícil. Figuras tan detestables como Macri, Temer o Trump han llegado al gobierno. Sus ideólogos vuelven a proclamar el fin de los proyectos igualitarios, olvidando cuántas veces enunciaron esa misma sentencia. Fidel habría dicho que corresponde entender lo que ocurre para sobreponerse al desánimo.

Muchos editorialistas afirman que Castro no comprendió la época actual de consumo, individualismo y pragmatismo. Pero en todo caso captó la crisis del capitalismo que determina esos comportamientos. Ese dato central es invisible a los impugnadores de Fidel.

Sus enemigos más vulgares de Miami celebraron con música el fallecimiento, confirmando el nulo valor que le asignan a la vida humana. Pero ese festejo fue un magro consuelo, para conspiradores que no han logrado construir un mínimo basamento dentro de la isla.

Cómo Fidel se retiró hace una década las repetidas especulaciones sobre el futuro de Cuba despiertan menos atención. En cambio interesa mucho lo que hará Trump. No se sabe aún si las brutales declaraciones que formuló sobre la muerte de Castro forman parte de su descontrolada verborragia o si anticipan agresiones de mayor porte.

En cualquier caso América latina debe prepararse para resistir a un mandatario que prometió expulsar a millones de indocumentados. Se aproxima una nueva batalla antiimperialista que requiere lidiar con el escepticismo y la resignación.

Algunos afirman que Fidel encarnó los ideales de un segmento maduro ajeno a las expectativas de la juventud. No toman en cuenta cómo golpea el capitalismo a la nueva generación empujándola a recrear la resistencia. El desarrollo de esa acción tenderá a actualizar el proyecto socialista de emancipación latinoamericana.

Fidel bregó por las transformaciones revolucionarias que necesita la sociedad actual. Ya partió y nosotros continuaremos su obra.






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viernes, 2 de diciembre de 2016

Tan Vivo Como su Legado

Y tan vigente como la Revolución.

Aquí les compartimos este texto de Atilio A. Boron publicado en Resumen Latinoamericano con respecto a ciertas reacciones causadas por el tránsito del Comandante a la eternidad:

¿Murió Fidel?

Atilio A. Boron

En una muestra más de su inconmensurable estupidez la derecha latinoamericana y su homóloga norteamericana han proclamado que la muerte de Fidel significa el fin de una época. Sabemos que una de las señas ideológicas del pensamiento conservador, en todas sus variantes y en todo tiempo, es su obsesión por decretar “el fin” de cuanto proceso o institución les sean adversos. En los sesentas del siglo pasado era el fin de las ideologías; en los ochentas el de la lucha de clases, presuntamente sustituida, en este fantasioso relato, por el aceitado rodaje institucional de las nuevas democracias; en los noventas, embriagados por la desintegración de la Unión Soviética, sus teóricos proclaman nada menos que el fin de la historia. Por supuesto, esta no tardó en cobrarse una feroz revancha con tan osados publicistas, bañándolos con un manto de descrédito que dura hasta hoy. Ahora, con la muerte de Fidel, incurren en el mismo error y se desviven en informarnos de que una etapa ha llegado a su fin – ¿la etapa de las revoluciones?- sin ofrecer prueba alguna y sin decirnos cuál es la que comienza ni que características tendría.

Lo anterior da pie a múltiples reflexiones. En primer lugar, para cuestionar la teoría de los “grandes hombres” como excluyentes hacedores de la historia, codificada a mediados del siglo diecinueve en la obra de Thomas Carlyle. Toda la historiografía posterior demuestra que esas grandes personalidades, cuyo papel es indiscutible, sólo pueden surgir cuando se produce una constelación de circunstancias sociales que favorecen su irrupción en el escenario histórico. Esas condiciones ciertamente facilitaron la aparición de Fidel a comienzos de los años cincuentas pero este, a su vez, las fue modificando al punto tal que hoy en Cuba existen otras que garantizan la continuación del ciclo iniciado con el Asalto al Moncada y el desembarco del Granma, al margen ya de la presencia física del Comandante. En otras palabras, la revolución se ha consolidado e institucionalizado y, en términos de Max Weber, el carisma se ha rutinizado y ahora son el partido, las organizaciones populares y las instituciones estatales las que continúan la obra iniciada por Fidel.

Segundo, lo que el discurso de la derecha olvida es que hay ciertos personajes históricos, y ciertamente Fidel es uno de los más importantes, que tienen la rara virtud de seguir produciendo hechos políticos una vez que dejaron este mundo. Esto no tiene nada que ver con la religión o la metafísica porque son cuestiones de fácil comprobación en el mundo real. Veamos: a pesar de su defunción Fidel sigue moviendo el tablero geopolítico mundial. La noche del Martes 29 de Noviembre, en el imponente acto de masas en la Plaza de la Revolución que tuvo lugar para despedir a Fidel de La Habana, se dieron cita más de un centenar de jefes de estado y de gobierno, o de altos representantes oficiales que se hicieron presentes para expresar sus condolencias pero, al mismo tiempo, para manifestar explícitamente su solidaridad con la Cuba revolucionaria. Es más, diecisiete de ellos solicitaron que se les diera la ocasión de hablar en el acto, de declarar públicamente su respeto por esa figura legendaria que acababa de partir y de dar a conocer su respaldo a la obra construida por Fidel. En esa oportunidad estuvieron presentes dos de los tres gobiernos de mayor gravitación en los asuntos mundiales: China envió a su Vicepresidente y Rusia al presidente de la Duna Estatal. Carcomida por su resentimiento, la Casa Blanca no mandó a nadie. No sólo eso: su bandera sigue flameando al tope del asta, contrariando lo que hicieron todas las demás embajadas en La Habana que, en homenaje a Fidel, acataron el duelo decretado por el gobierno cubano y pusieron las suyas a media asta. En el acto del martes pasado China y Rusia enviaron, al pie del monumento a José Martí, un mensaje cifrado a Donald Trump: “¡Ten cuidado. No te equivoques. Cuba no está sola!” , y vaya si es importante este mensaje en vísperas de un gobierno como el que se viene en Washington. Pero aparte de aquellos dos países otros actores, con diversos grados de gravitación en la política internacional también estuvieron en ese acto: Sudáfrica, Irán, Argelia, Qatar, Vietnam, Bielorusia, Namibia y, por Europa, Grecia, amén de los latinoamericanos y caribeños: Bolivia, Dominica, Ecuador, El Salvador, México, Nicaragua y Venezuela. En otras palabras, aún después de muerto Fidel sigue influyendo en el tablero geopolítico mundial. Y, ¿qué dudas cabe?, lo seguirá haciendo en los años venideros.

Tercero: la izquierda no tiene a su disposición el fenomenal arsenal de empresas, instituciones, universidades, “tanques de pensamiento”, medios de comunicación y redes diplomáticas con que cuenta la derecha. Pero, en cambio, tiene algo de lo cual esta carece: la fuerza moral que brota de figuras ejemplares, como Fidel, Chávez, el Che, los dos Camilos (el cubano Cienfuegos y el colombiano Torres) y tantos otros. Y esos personajes tienen una virtud excepcional: lejos de que sus luces se extingan con su muerte, brillan cada vez con más fuerza en el firmamento político latinoamericano y caribeño. En la segunda mitad del siglo veinte la derecha tuvo un puñado de grandes políticos de proyección mundial: De Gaulle, Churchill, Kennedy para nombrar los más relevantes. ¿Qué queda de ellos? Estatuas, monumentos, alguna que otra biblioteca con sus nombres pero nada más. Su recuerdo se fue disipando con el paso del tiempo. En Nuestra América, ¿quién se acuerda hoy de dos gobernantes a los que Washington ensalzó como las “alternativas democráticas” de la Revolución Cubana? Hablamos de Eduardo Frei Montalva, en Chile, con su famosa (y decepcionante) “revolución en libertad”, misma que, como era de esperar, fracasó y abrió las puertas al triunfo de Salvador Allende en 1970. Y también de Luis Muñoz Marín, gobernador de Puerto Rico, que la Casa Blanca exhibía para demostrar que podía haber algo mucho mejor que Cuba en el Caribe. Ni el uno ni el otro dejaron nada a su paso y fracasaron sin atenuantes. Parafraseando a Fidel, podemos afirmar que la historia no los absolvió sino que los olvidó. El Che, en cambio, adquirió luego de su muerte una gravitación excepcional, que no cesa de crecer, superior a la que tuvo en vida. Quienquiera que luche contra la injusticia y la opresión encuentra en la imagen del Guerrillero Heroico un símbolo que transmite sin ambigüedad alguna su mensaje de rebeldía. En Latinoamérica pero también en Asia, África, Medio Oriente y, también en Europa y ahora, de a poco, en Estados Unidos. Y lo mismo está ocurriendo con Chávez y, sin ninguna duda, idéntica cosa ocurrirá con Fidel. Nuestros muertos nos dejan un legado imperecedero y sus valores y sus ideas –las famosas trincheras que para Martí eran más importantes que las de piedra- son fecundas fuentes de inspiración para las luchas de hoy. Fidel, con su pasión quijotesca de “soñar sueños imposibles, luchar contra enemigos imbatibles y alcanzar la estrella inalcanzable” seguirá estando más presente que nunca en las luchas para abolir al capitalismo y, de ese modo, salvar la continuidad de la especie humana. Vivirá entre nosotros, sólo que de otra manera, insuflándonos la fe y la convicción necesarias para librar con éxito la batalla contra la dictadura del capital. Esa fe y esa convicción con las cuales Fidel emprendió con éxito la campaña en Sierra Maestra luego del desembarco del Granma con apenas siete fusiles ante la mirada azorada de sus compañeros; o cuando aseguró que Cuba sobreviviría a los horrores del “período especial” agigantados por el criminal bloqueo de Estados Unidos; o cuando dijo que el niño Elián volvería a Cuba, y volvió; o cuando afirmó que “los 5” volverían a Cuba, y volvieron. Ese gramsciano optimismo de la voluntad capaz de mover montañas de Fidel sigue siendo un patrimonio decisivo para la izquierda mundial. Y nos dio una prueba la noche en que el pueblo habanero lo despedía y removió, en beneficio de Cuba y para sorpresa de Estados Unidos, las piezas del tablero geopolítico mundial. Por eso, cabe preguntarse: ¿murió Fidel?





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martes, 29 de noviembre de 2016

Día del Euskera en Nafarroa

Nos alegra compartir un logro más del gobierno del cambio en Nafarroa, una decisión que fortalece y normaliza el uso del euskera en la herrialde que es el corazón mismo de Euskal Herria.

Lean este artículo publicado en Diario de Navarra:


Se han organizado espectáculos de música y danza, juegos infantiles, conciertos y proyecciones en Pamplona, Tudela y Alsasua

El próximo 3 de diciembre, Día de Navarra, se conmemora también el Día del Euskera, implantado en 1949 por iniciativa de la Sociedad de Estudios Vascos-Eusko Ikaskuntza para "subrayar el valor de esta lengua como expresión propia y homologable a cualquier lengua de su entorno". Por primera vez este 3 de diciembre el Gobierno de Navarra celebrará oficialmente el Día Internacional del Euskera mediante actos culturales en Pamplona, Alsasua y Tudela.

La celebración en Alsasua consistirá en el espectáculo infantil de juegos en euskera 'Euskaraz jolastu' de Dindaia Fundazioa, que tendrá lugar en la plaza Iortia de 11 a 13 horas. Para la organización del evento Euskarabidea ha contado con la colaboración de la Mancomunidad de Sakana y el Ayuntamiento de Alsasua. En esta localidad se ha previsto asimismo un ciclo de cine en euskera, en el que ya se ha proyectado el documental de Jon Abril 'Neskatoak'; el mismo día 3, a las 20 horas, se podrá ver 'Gutik zura', y el domingo 4, a las 17 horas, 'Zikoinak'.

En Tudela también se organizará el espectáculo infantil 'Euskaraz jolastu' en euskera y castellano, de 17 a 19 horas. El evento tendrá lugar en la Casa de la Juventud Lestonnac Centro Cívico, para lo que Euskarabidea ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Tudela.

Por lo que respecta a los actos programados en Pamplona, el espectáculo 'Txantxariak', con una duración de entre 90 y 120 minutos y dirigido a niños de entre 3 y 12 años, invita al juego con canciones y música. A las 20.30 horas comenzará en el parque de Antoniutti un concierto del trío de Lumbier Altxatu, que cuenta ya con numerosos conciertos a sus espaldas, y que acaba de editar su tercer trabajo discográfico, 'Hegalen indarraz aitzina'. Finalmente, la fiesta discotequera del DJ Oihan Vega, conocido por su trabajo en radios y televisión, tendrá una duración de dos horas, en las que ofrecerá un amplio repertorio musical y contará con 12.000 watios de sonido y 35.000 watios de luz.

En los espectáculos infantiles se repartirán globos con el logo de la campaña y en la fiesta de Oihan Vega se entregarán pulseras con el lema 'Euskera gurea, denona'. Para la promoción de todas estas actividades se están utilizando asimismo las redes sociales. También se grabará un vídeo con imágenes de estas actividades y testimonios de los participantes, según ha informado el Gobierno foral en una nota.

En caso de mal tiempo, los actos de Pamplona se celebrarán en una carpa y los previstos por la mañana en Alsasua pasarían al frontón Burunda.

Como se recordará, el Gobierno de Navarra ha puesto en marcha una campaña de comunicación con el fin de "mejorar la imagen y prestigio social del euskera, especialmente entre la población sin conocimiento de esta lengua". Con el lema 'Sin el euskera, Navarra no se entiende' y 'Euskara gurea, denona', la campaña se está desarrollando durante la segunda quincena de noviembre y primeros días de diciembre, y los actos organizados este 3 de diciembre son el colofón de esta iniciativa, que se enmarca en la voluntad del Ejecutivo foral de promover una imagen atractiva del euskera y fortalecer el vínculo de esta lengua con los valores positivos y de futuro de Navarra.






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Egaña | Gure Komandante Maitia

Para ahondar un poco más en ese estrecho vínculo entre el independentismo vasco y la Revolución Cubana a la que hace referencia Arnaldo Otegi, les compartimos este texto de Iñaki Egaña publicado en Gara:


Iñaki Egaña

Los ecos de la Revolución cubana llegaron sesgados a Euskal Herria, aplacados por los filtros de la censura y el relato manipulado de Washington, principal aliado del franquismo. ETA acababa de nacer por generación espontánea, al tiempo que moría el lehendakari Agirre, al que la propia organización juvenil, plagada de soñadores, daba su portada en su publicación Zutik: "Gure lehendakari maitia". Poco más tarde, todavía unas ingenuas muchachas que se decían Duo Erlak cantaban aquella canción que sonaba a protesta: "Kennedy gure laguna da...". Sí, el mismo presidente que avaló la invasión de Bahía de Cochinos, o Playa Girón según el relato.

En La Habana, sin embargo, otro joven navarro, ajeno a la lejanía, cocinaba para Fidel, le deleitaba con ese estilo que, décadas más tarde, exportarían los maestros de esa apellidada nueva cocina vasca. Cuando el Ché salió para el Congo y luego para Bolivia, aquel joven de Zabaldika, de nombre Pedro Baigorri, sintió el impulso y lo transmitió a su familia: «Vivo fiel a mis principios y a mis ideas y en el fondo es un homenaje principalmente a vosotros». Murió en Colombia, luchando con la guerrilla, cuatro años más tarde de que el general Barrientos diera la orden de matar al Ché, detenido en La Higuera.

Habían pasado apenas diez años entre la primera acción de ETA, el descarrilamiento de un tren repleto de ex combatientes fascistas, y la muerte de Pedro Baigorri. Una década en la que el vuelco había sido enorme: «Euskadi, por su situación geográfica en el corazón de la Europa capitalista, por el potencial revolucionario de las masas dirigidas por ETA, está llamada a ser la Cuba de Europa Occidental y el punto de partida de su revolución». La simpatía ideológica superaba a la realidad. Pero la fantasía política se nutría de sucesos nada virtuales. ETA había llevado su ponencia a la Tricontinental, celebrada en La Habana.

¿Qué había sucedido en un escaso puñado de años? Decenas de huidos se habían refugiado en Ipar Euskal Herria y habían escuchado y leído la aventura política de Fidel en Sierra Maestra, la llegada de los barbudos a la capital cubana, la implantación del socialismo en la isla y, sobre todo, la plasmación de ese concepto tan revolucionario como era y es el de la solidaridad internacionalista.

A La Habana llegó después de mil vueltas Mikel Etxeberria, el hombre más buscado en el Estado español y, por extensión, en Euskal Herria. Había sobrevivido, malherido, a la detención de parte de la dirección de su organización en la Artekale en Bilbao. Sus compañeros serían juzgados en el Proceso de Burgos. Tras de sí había un reguero de detenciones y torturas, más de un centenar, pesquisas y recompensas por delatar su paradero. Fidel le acogió en su seno. Y Mikel Etxeberria se sintió libre y arropado. Vivió, trabajó y estudió en La Habana, desde 1971 a 1974. El secreto mejor guardado. Tanto que la Policía difundió la noticia de que Etxeberria había fallecido y había sido enterrado clandestinamente por sus compañeros. Tanto que la nueva generación que sobrevivió al Proceso de Burgos desconocía su destino. Hasta que el cineasta Antton Ezeiza, que más tarde haría aquella mítica película "Mina viento de libertad" con apoyo cubano, dio con él.

No era el primero, sin embargo, aunque sí relacionado con ETA. Desde el triunfo de la Revolución, Castro y los barbudos habían ofrecido su casa a varios niños vascos de la guerra que habían recalado en 1937 en la URSS y luego cambiaron de aires. En 2016, al menos dos de ellos aún sobrevivían en Cuba. En La Habana recaló, asimismo, el comunista Juan Astigarrabia, consejero de aquel Gobierno de Agirre que saltó a la isla desde La Habana cuando cayó el dictador Fulgencio Batista, quien, por cierto, se refugiaría en Marbella (España). Astigarrabia sería nombrado asesor del Comité Ejecutivo del Partido Comunista de Cuba.

Una década después de la salida de Cuba de Mikel Etxeberria, llegaría a La Habana, en 1984, un nuevo grupo de refugiados vascos, esta vez deportados por Francia a Panamá. Fidel Castro y Felipe González negociaron la estancia de los vascos en la isla, después de que otros países rechazaran aquella patata caliente. Fidel, con su país bajo un bloqueo asfixiante, señalado por el capitalismo como referencia del mal, antepuso sus convicciones revolucionarias a sus necesidades diplomáticas, a sus urgencias. Fue una decisión personal que permitió a Carlos Ibarguren, José Miguel Arrugaeta, Peio Ansola, Txutxo Abrisketa, José Ángel Urtiaga, José María Larretxea y José Antonio Mugika Arregi ser acogidos, trabajar y ganarse la vida.

También llegó a la isla en 1986 Agustín Azkarate, que había sufrido graves torturas tras ser entregado por el Estado francés al español por el procedimiento de urgencia. Lo hizo clandestinamente, al igual que años después, tras un largo periplo, Joseba Sarrionandia, fugado de la cárcel de Martutene. En 1987 llegaron a Cuba, huyendo de Cabo Verde, en un viaje en barco propio de una novela de aventuras, Amaia Egiguren, Iñaki Rodríguez, Elena Bárcena e Iñaki Etxarte. Ramón Sagarzazu y Luziano Eizagirre lo harían posteriormente.

En 1990, tras la victoria de UNO en Nicaragua y la derrota electoral sandinista, una decena de exiliados vascos saltó a la isla. Otro exiliado llegó procedente de Togo y, del grupo inicial, abandonaron la isla rumbo a Europa otros tres deportados. En Cuba fallecieron José María Larretxea en 1996 y Luziano Eizagirre en 2012, ambos por enfermedad. En La Habana concluyeron sus estudios de Medicina en 1997 Tomás Linaza y Endika Iztueta, deportados en Cabo Verde. Llegaron a Cuba tras un acuerdo y posteriormente volvieron a las islas africanas.

Todos se hicieron con una vivienda gratuita, recibieron una asignación y tuvieron libertad de movimientos por la isla. Fueron atendidos por el ICAP (Instituto Cubano de Ayuda a los Pueblos). Al comienzo hicieron labores en trabajos comunales, como los naturales de la isla, y poco a poco se fueron poniendo por su cuenta. En 1989, José Ángel Urtiaga y José Miguel Arrugaeta concedían una entrevista a la revista ‘‘Punto y Hora’’ en la que señalaban: «Tenemos que destacar la atención y el respeto que hemos recibido por parte de las autoridades y habitantes de este país. Nos han proporcionado medios materiales para vivir y ayuda económica para nuestra manutención, además de regularizar nuestra situación desde el primer momento con documentos legales. Gozamos de una total libertad de movimientos».

Fidel Castro estuvo detrás de cada uno de estos acuerdos. Recibió personalmente a las delegaciones vascas que desde Euskal Herria se desplazaron por razones políticas –entre ellos a Gorka Martínez, Jokin Gorostidi, Itziar Aizpurua...– y también a las económicas, que las hubo, en una ocasión lideradas por el jeltzale Josu Jon Imaz, en la actualidad consejero delegado de Repsol.

La decisión de Fidel Castro de acoger a refugiados vascos perseguidos por las autoridades españolas y francesas no tuvo que ser una decisión sencilla vista desde la óptica diplomática. Un país asediado, sumido en un extraordinario bloqueo que provocó el llamado Período Especial, sometido a todo tipo de presiones, desde Felipe González hasta José María Aznar y Maiano Rajoy... España ocupa el tercer lugar del mundo en las relaciones internacionales económicas de Cuba, por detrás de Venezuela y China. Por encima de esas razones de peso, Fidel mantuvo durante décadas sus principios de solidaridad internacionalista, cuestión que Madrid y París no alcanzaban a comprender. La ideología en un plano superior a la economía. A pesar de las circunstancias.

Si un supuesto escribiente llegado de la década de 1960, cuando al margen de aquel "Kennedy gure laguna da..." también se entonaba aquello de "Gu gera Euskadiko gaztedi berria" de Mixel Labeguerie, hubiera alcanzado la barrera de 2016, no tengo dudas de cómo titularía la necrológica de Fidel: «Gure komandante maitia».






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Prohiben a Otegi Viajar a Cuba

Y en uno de esos momentos kafkianos a que nos tiene acostumbrados el colonialismo del Siglo XXI, resulta que la complicidad por parte de Washington para con el apartheid de la monarquía bananera borbónico-franquista en contra del pueblo vasco ha impedido a Arnaldo Otegi poder acudir al homenaje a Fidel en La Habana.

Lean esta nota publicada en Naiz:


Arnaldo Otegi tenía previsto viajar este martes a Cuba para asistir a los actos de homenaje al expresidente cubano Fidel Castro, pero le han impedido embarcar en el aeropuerto de Biarritz por tener prohibido sobrevolar el epacio aéreo estadounidense.

El portavoz abertzale hizo ayer público un vídeo en el que explicaba que «tras muchas dificultades» había conseguido renovar su pasaporte y que iba a volar al país caribeño para estar presente en el homenaje previsto en la plaza José Martí. Sin embargo, el dirigente independentista no ha podido embarcar en Biarritz ya que se lo han impedido con el argumento de que tiene vetado el paso por el espacio aéreo estadounidense, según ha sabido NAIZ.

Otegi recordaba en su vídeo que para la izquierda independentista vasca Fidel Castro «siempre ha sido y siempre será un referente ético y político», motivo por el que resulta de «obligado cumplimiento» asistir al homenaje junto a «miles de compatriotas de Cuba y del mundo entero».

Asimismo, se mostraba convencido de que «con la firmeza de las ideas de Fidel, este mundo seguirá construyendo alternativas al actual estado de cosas».






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Raúl es Raúl

Con respecto a la partida del Comandante, les compartimos este texto publicado en la página de Facebook titulada Fidelista por Siempre:


Leticia Martínez Hernández

¿Nos duele la muerte del Comandante en Jefe? Multipliquemos por un millón ese dolor y aún estaremos lejos de lo que siente Raúl. Este 25 de noviembre debió haber sido uno de los peores días de su vida, quizás tan triste como aquella otra jornada aciaga en la que perdió al amor de su vida: la insuperable Vilma.

Por las Redes Sociales corre el último fragmento de su alocución. Cuando termina de leer, se echa hacia atrás en la silla, gira su cabeza hacia un lado y suspira, como intentando desahogar todo lo que en ese instante le oprime el pecho. Parece que le ha costado un mundo leer aquellas pocas líneas; la voz, que a veces quiere quebrarse, llega hasta el final, hasta la frase última, esa en la que convida a su querido pueblo a la victoria siempre, aún cuando él mismo está herido, casi de muerte.

La noticia tenía que darla él, solo él podía comunicar tamaño dolor al pueblo de Cuba, aunque su corazón estuviera maltrecho por la despedida. No podría afirmarlo, pero al verlo allí, tan solo, supuse que esa oficina era el último lugar en el que quería estar. A esa hora y con ese dolor, quizás se hubiera sentido más aliviado entre los suyos, rodeado de sus hijos, sus nietos, sus bisnietas, sus amigos, los compañeros de lucha que aún le dan pelea al tiempo y sus recuerdos. Pero el General de Ejército, el presidente de Cuba, debía desprenderse de su condición de hermano, tenía que ser fuerte y anunciarle al mundo que Fidel, el fundador de la Revolución Cubana había muerto.

Sus palabras desencadenaron un terremoto sin escalas, un tsunami que nos tragó a todos y nos dio la madrugada más angustiosa de la historia. Si así fue para nosotros ¿qué dimensión ha de tener el abismo que se le abrió a Raúl a las 10 y 29 de la noche del 25 de noviembre del 2016? Él, que nació a su lado; que estudió en sus escuelas; que lo persiguió hasta La Habana; que lo escoltó sin cuestionamientos al Moncada; que lo acompañó a México; que regresó a su lado en el Granma; que junto a él caminó Sierra arriba y Sierra abajo; y que fundó, mano a mano con él, la Revolución que nos salvó.

Por ese compromiso perenne, en el año 2008, Fidel delegó en Raúl todos sus cargos: el del Primer Secretario del Comité Central del Partido; el de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el de Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros. La salud de Fidel se había quebrantado, pero ahí estaba el hermano más fiel. En una magnitud mucho más grande, volvía a repetirse la historia de aquel discurso en que Fidel perdió la voz y Raúl lo socorrió. Ya la sabia madre, Lina Ruz, allá en Birán, lo había profetizado cuando después de la traición de Urrutia recortó su figura de la fotografía en que acompañaba a Fidel, a Camilo y al Che, colocó entonces la de Raúl y dijo: “Ahí lo voy a poner, porque ese sí que nunca traicionará a su hermano”.

Cuentan quienes estaban cerca, que Raúl era el primer lector de las Reflexiones del Comandante; y todos sabemos que aquel consultaba con este todas las decisiones que implicaban el futuro de Cuba. Eran dos, pero parecían uno.

Por eso esta noche en que mi barrio se ahoga en un silencio triste, pienso en Raúl, en sus dolores, en sus inmensas pérdidas, en la responsabilidad que tiene con esta Cuba, en el esfuerzo sobrehumano que tendrá que hacer estos días para parecer fuerte frente a un pueblo que llora. Con él seguiremos de pie, porque Raúl también es Raúl.






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lunes, 28 de noviembre de 2016

Primeras Gotas del Tsunami

La iniciativa Gure Esku Dago tiene programadas una serie de consultas reivindicativas con respecto al derecho a la autodeterminación del pueblo vasco para el inminente 2017. En el atardecer de 2016 hn iniciado ya la nueva ronda de ejercicios populares.

Les invitamos a leer este artículo al respecto publicado en Gara:

Bakaiku y Dima dicen sí al Estado vasco con alta participación

Los habitantes de Dima y Bakaiku ejercieron ayer su derecho a decidir con gran implicación: 63% y 65% respectivamente.

I.S.-I.V.

Los vecinos y vecinas de Dima y Bakaiku ejercieron ayer con éxito su derecho a decidir. Los habitantes del municipio vizcaino, donde la participación superó el 63%, respondieron muy mayoritariamente sí ante la pregunta “¿Desea ser ciudadano o ciudadana de un Estado vasco soberano?”. 729 personas votaron a favor, diez en contra y 21 en blanco. En el caso de Bakaiku la participación fue del 65,33%. En este pequeño pueblo de Sakana 156 vecinos dijeron sí a una Euskal Herria independiente, 26 no y diez lo hicieron en blanco.

«Hemos dado un paso más hacia la decisión; una vez más, ha ganado la democracia. 1.000 ciudadanas y ciudadanos han dado un paso sin vuelta atrás: han demostrado que es posible decidir entre todas y todos, y que se puede hacer con total normalidad. Nos hemos unido a la ola que comenzó con las consultas de Etxarri-Aranatz y Arrankudiaga-Zollo y continuó con las 34 celebradas el 5 de junio», destacó Gure Esku Dago, que puso en valor el ambiente de la jornada: «No ha podido ser mejor. Bakaiku y Dima son dos gotas del tsunami que se avecina; gota a gota, pueblo a pueblo, dibujaremos nuestro futuro».

El anuncio del resultado, hecho publico pasadas las 20.30, puso el broche final a una jornada festiva que comenzó temprano, a las 9.00, cuando abrieron los centros de votación. El acto central del día tuvo lugar a las 13.00. A esa hora los organizadores de las consultas ciudadanas de Dima y Bakaiku leyeron un manifiesto común.

«En Bakaiku y Dima estamos decidiendo con total normalidad, y estamos ejerciendo la decisión con dos ingredientes imprescindibles en democracia: la voluntad ciudadana y los derechos que como ciudadanos y ciudadanas nos asisten», destacaron, e insistieron en que la cita de ayer ha servido para «dar un paso más hacia la democracia, porque decidir es democracia, nada más que democracia».

En este sentido, recordaron que este año Gure Esku Dago ha «sembrado una semilla. Y ha sido la cosecha más generosa que hayamos podido tener. Por primera vez estamos decidiendo sobre nuestro futuro, nos hemos empoderado, ilusionado, potenciado el trabajo en equipo, sumado complicidades...».

«Este ejercicio democrático nos ha unido, nos ha ayudado a superar las barreras y los muros que nos dividen, a conocernos mejor y a estrechar los lazos. Y, por eso, decimos con orgullo que ya hemos ganado. Independientemente del resultado, ya hemos ganado», añadieron.

Asimismo, advirteron de que «solo necesitamos voluntad y ánimo de trabajar en común para que lo que hasta hoy ha sido posible en 38 municipios, mañana lo sea en este pueblo de tres millones de habitantes».

«Y aquí no termina nada. Gure Esku Dago tiene en sus manos retos de gran dimensión. Por ejemplo, el tsunami que formaremos en 2017 entre más de cien localidades. Nosotras y nosotros hoy hemos puesto nuestro grano de arena en el camino del derecho a decidir. Gota a gota, voto a voto, dibujaremos nuestro futuro. Y seguiremos trabajando en esa dirección», manifestaron. Basan su decididad voluntad en que «somos un pueblo, tenemos derecho a decidir, y es el momento de la ciudadanía. Porque está en nuestras manos. ¡Estamos decidiendo y vamos a decidir!».

Tsunami de consultas en 2017

A lo largo de 2017 se sucederán las consultas en Euskal Herria. El próximo 19 de marzo están llamados a votar los vecinos de Astigarraga, Hernani, Errenteria, Lezo, Oiartzun, Pasaia y de 28 localidades de Tolosaldea.

En primavera llegará el turno de Arrigorriaga, Larrabetzu, Lasarte-Oria, Usurbil, Legutio, Orozko y Otxandio, así como de municipios que Busturialdea, Debabarrena, Durangaldea y Lea-Artibai.

Y en verano votarán los habitantes de Basabura, Imotz, Araitz, Arano, Areso, Betelu, Goizueta, Larraun, Leitza y Lekunberri. También se convocarán consultas ciudadanas en localidades de Bortziriak y Sakana. Como dijo Gure Esku Dago, Bakaiku y Dima han sido dos gotas del tsunami que se avecina.






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Construir la Euskal Herria Internacionalista

Les compartimos esta declaración de Askapena dada a conocer en Facebook por el colectivo Euskadi Cuba:


Han pasado ya dos meses desde las elecciones al Parlamento Vasco del 25 de septiembre. En este tiempo hemos visto como los diferentes partidos políticos han formado sus grupos parlamentarios, han tratado de buscar alianzas para formar gobierno y han puesto en común los diferentes programas y propuestas políticas.

Poco antes de que empezara la campaña electoral, una decena de organizaciones presentamos delante del parlamento la dinámica “Internazionalismoarekin bat!” para instar a los partidos políticos a cumplir unos mínimos internacionalistas. En este tiempo hemos intentado contactar con todos los partidos políticos que tenían posibilidad de acceder al parlamento. Así, hemos tenido una reunión de contraste con EH Bildu y Ezker Anitza con los que hemos trabajado el documento de mínimos presentado. El resto de partidos no han respondido a nuestra solicitud de reunión entendiendo que no tienen ningún interés en nuestra propuesta.

Aún así creemos que los mínimos que hemos puesto encima de la mesa deberían ser asumibles por cualquier grupo político que quiera establecer unas políticas internacionales de carácter solidario y de igualdad. Por eso, como antes hicimos con los partidos políticos, ahora instamos a los grupos parlamentarios y al gobierno a que cumpla con los mínimos internacionalistas consensuados desde “Internazionalismoarekin bat!” .

Más allá de lo que hablamos con los partidos políticos, o del caso que nos hicieran, entendemos que lo que nos demostrará de verdad el carácter del gobierno y de este parlamento será la política internacional en cuanto a las acciones que practique. Por lo tanto, será nuestro deber seguir proponiendo o, en el caso de que sea necesario exigiendo, que se cumplan los mínimos internacionalistas que hemos presentado. En este sentido, no descartamos dar respuesta en forma de movilización en el caso que veamos necesario.

A este respecto, invitamos a la sociedad vasca a que junto a nosotros y nosotras siga fiscalizando el trabajo que en el parlamento se vaya a hacer en los siguientes cuatro años, porque la construcción de una Euskal Herria internacionalista es deber de todos y todas.







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