domingo, 10 de diciembre de 2017

Donde Hay Obra... Hay Sobra

Hay quienes ven en el servicio público la oportunidad de enriquecerse y enriquecer a sus allegados. Euskal Herria no se escapa a ello, que por ello nosotros denominamos al PNV como el Patronato del Neoliberalismo Vascongado.

Dicho lo anterior, les presentamos este texto publicado en Gara:


Urtzi Ostolozaga y Ainhara Plazaola | Miembro de la Estructura Social de LAB y miembro del Area de Medio Ambiente de ELA

Los denominados «elefantes blancos» son aquellos bienes que o bien tienen un costo de manutención mayor que los beneficios que aportan, o bien proporcionan beneficio a otros y únicamente ocasionan problemas a su propietario.

El 8 de diciembre fue el Día Internacional contra las Infraestructuras Inútiles Impuestas, es decir, el día de los elefantes blancos. En Euskal Herria sabemos mucho de esto. Es el paraíso de los que construyen por construir, sin tener en cuenta las necesidades de la sociedad ni la rentabilidad económica, y mucho menos el desastre medioambiental que suponen.

Por irracional que parezca, se decide destinar miles de millones de dinero público a infraestructuras de este tipo sin haber debatido sobre cuáles son los problemas que se pretenden solucionar. Tampoco se han elaborado estudios de impacto económico y social. En Euskal Herria lamentablemente tenemos muchos ejemplos de infraestructuras inútiles impuestas, pero es el TAV el ejemplo más claro de estas políticas de beneficio para una minoría a costa de recortes para el resto.

No lo decimos solo las organizaciones sindicales que firmamos este artículo. El informe sobre la Y vasca elaborado por Ekopol (grupo de investigación en economía ecológica y ecología política de la UPV) a petición de ELA y LAB, muestra claramente que el Tren de Alta Velocidad que se está construyendo en la CAPV es un sinsentido.

Como hemos denunciado desde hace muchos años, el informe muestra que el TAV no tiene rentabilidad económica, ni rentabilidad social, además de tener gravísimas e irrecuperables consecuencias desde un punto de vista medioambiental.

El coste estimado en este momento para el TAV en la CAPV es de 10.000 millones de euros. ¿Por qué no destinarlos a prestaciones sociales, sanidad, educación o servicios sociales en vez de al TAV? ¿Para qué sirve un tren que no da respuesta a las necesidades de movilidad de las personas ni de las mercancías? Para beneficiar a unos pocos a costa de recortes para el resto.

En Navarra las obras del TAV acaban de empezar, pero las intenciones son las mismas. El Gobierno de Navarra pretende firmar un acuerdo con el Gobierno de Rajoy para su construcción. Será el mismo proyecto injusto y antisocial. Los argumentos que esgrimimos para la CAPV valen también para Navarra.

Respecto al TAV nuestra posición es clara. Demandamos la elaboración de una auditoría social independiente sobre la obra, que se realice teniendo en cuenta los aspectos financieros, medioambientales y sociales. Exigimos que ninguna institución de la CAPV o de Navarra colabore de ninguna manera con el TAV, comprometiéndose a no destinar ni un solo euro más a esta infraestructura inútil y que se paralicen las obras. También reivindicamos abrir el debate social sobre la red ferroviaria y el modelo de movilidad que necesita Euskal Herria, para que el transporte público colectivo de calidad sea una realidad.

Aunque una parte de la sociedad vasca está en una situación precaria, quienes nos gobiernan en Euskal Herria dicen estar en una fase de crecimiento, y quieren aprovechar la situación para volver a la senda anterior: nueva burbuja inmobiliaria, más carreteras, más trenes de alta velocidad, más aeropuertos… En definitiva, más beneficio privado a costa de dar por buenos los recortes sociales de años anteriores. Es una evidencia que más infraestructuras inútiles van a suponer más recortes sociales.

Nos negamos a asumir este modelo, que es el que nos ha llevado una y otra vez a nuevas crisis que se resuelven cada vez de manera más injusta y antisocial.







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Orain Presoak y la Prensa Parisina

Por medio de Gara les traemos este artículo en el cual se hace un recuento de la reacción por parte de la prensa francesa con respecto a la manifestación en favor de lxs presxs políticxs vascxs que ayer recorriera las calles de la capital gala en un claro intento por lograr que el estado francés se involucre de forma positiva en la apuesta por la resolución del conflicto político entre el pueblo vasco que busca su autodeterminación y dos estados del occidente europeo que se aferran a su pasado colonialista y genocida.

Aquí la información:


Los medios franceses se hicieron eco de la manifestación celebrada ayer en París, en su mayor parte, explicando la situación en la que se encuentra el proceso de paz de Euskal Herria y recogiendo los testimonios de las personas que han participado en la organización. También compararon la situación vasca con la de Córcega.

Idoia Eraso

Fueron sobre todo los medios escritos los que dieron un lugar, más o menos visible, a la manifestación de París. Los diarios de referencia ‘‘Le Monde’’, ‘‘Liberation’’, ‘‘Le Figaro’’ o ‘‘La Croix’’ publicaban ya en sus ediciones de ayer sábado reportajes en los que explicaban las razones que llevaban a la marcha. Y para ello recogian declaraciones de los organizadores y las personas que han mostrado su apoyo estas últimas semanas, así como de los familiares que sufren las consecuencias de la dispersión. ‘‘Le Monde’’ publicaba también una tribuna de la escritora vasca reconocida en el Estado francés Marie Darrieussecq, titulada: “Apliquemos el derecho común a los detenidos vascos”.

Aunque el seguimiento posterior ya no fue tan amplio, ‘‘Le Monde’’ envió a uno de sus periodistas al evento, que publicó más tarde un artículo en el portal del periódico. ‘‘Le Figaro’’ difundió un vídeo realizado durante la marcha, y después ‘‘Le Parisien’’ o ‘‘L’Express’’ recogieron la información difundida por la agencia AFP.

Radio y vídeo

Las radios publicas France Inter y France Culture también trataron el tema del proceso de paz a través de reportajes. La primera emitió ayer, depués de la manifestación, un trabajo realizado días antes durante la marcha por las cárceles previa a la llegada a París. La radio cultural volvió a difundir en las redes sociales la información publicada el jueves, en la que se incluía una entrevista a Txetx Etcheverry.

El diario digital Mediapart, por su parte, publicaba un vídeo humorístico sobre la situación de las cárceles del Estado francés, en el que una parte estaba enfocado en los presos vascos. La periodista denominada La Parisienne Libérée, mediante un rap, criticaba la posición del Gobierno francés e informaba del tour por las cárceles, dando también a conocer el programa de los actos realizados ayer.

Por lo que atañe a los medios en lengua francesa de Ipar Euskal Herria, tanto el diario ‘‘Sud Ouest’’ como la radio pública France Bleu Pays Basque informaron sobre la marcha en sus ediciones de los días precedentes, y enviaron a periodistas a París para cubrir el evento.

En Twitter, el hastag #PaixenPaysBasque ocupó el séptimo lugar en el Trending Topic del Estado francés entre las 13.00 y las 15.30.


Les dejamos con el video de Ahötsa:

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Paris abre sus puertas a la demanda de repatriación de lxs presxs vascxs

Miles de personas se manifiestan hoy en las calles de Paris para exigir al Gobierno francés que de pasos en el proceso de paz y solucione la situación de los presos y presas vascas encarceladas en Francia. Ahotsa.info hace un seguimiento especial de esta manifestación a traves de las redes sociales y ofreciendo los distintos directos que realizan medios de comunicación vascos.






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Entrevista a Carles Mundó

Con el 21-D ya palpable, la innegable muestra de fuerza en Bruselas por parte de quienes acudieron a exigir la normalización política y la amenaza del pucherazo preparado desde Madrid cerniéndose en el horizonte, les presentamos esta entrevista concedida por el represaliado político Carles Mundó a Público:


Carles Mundó, ex conseller de Justicia del Govern de la Generalitat y candidato de Esquerra Republicana de Catalunya a las elecciones del 21-D. Fue enviado a prisión por la juez Carmen Lamela, aunque no votó la declaración de independencia porque no era diputado. Abogado, continúa visitando a sus compañeros Junqueras y Forn en la prisión de Estremera. 

Patricia López

Lleva una semana fuera de la prisión de Estremera que compartió con los seis miembros del Govern de Carles Puigdemont, enviados a prisión por la juez de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela. Compartía celda con Oriol Junqueras, sobre quien este abogado augura que saldrá de prisión en poco tiempo para poder ejercer sus funciones de diputados y, si es elegido, de president de la Generalitat.

El abogado Carles Mundó se ha volcado en la campaña de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), pero continúa yendo a visitar al ex vicepresident y al ex conseller de Interior, Joaquim Forn, a la cárcel.

En el camino hace una parada para hablar con Público sobre el procedimiento penal en el que están inmersos, el artículo 155, el futuro president de la Generalitat y cómo se construye el futuro de Catalunya. 

¿Cómo ha sido la salida de prisión?

Conocimos por los medios el contenido de auto y lo que habíamos pensado que sería un día de alegría para todos pues no fue así. Fue doloroso y triste dejar a dos compañeros en Estremera y dejarlos por unos motivos que no se comprenden desde el punto de vista jurídico.

¿Cómo fue esa noche del viernes de la declaración de independencia al sábado en el que miembros del Govern deciden irse a Bruselas?

Fue una decisión individual de cada uno. Yo no tuve ningún dilema, estaba convencido de quedarme en mi casa con los míos y afrontar lo que venga. Tengo y tenía la convicción de que nada de lo que he hecho es constitutivo de delito y menos de esos delitos tan graves y desproporcionados que se plantean. Desde el momento que hay capacidad y la posibilidad de defenderse no tengo nada que ocultar ni nada que temer porque no he cometido los delitos que se me imputan y no sólo lo creo yo, que soy el interesado, es lo mismo que creen más de 150 catedráticos y profesores de Derecho Penal de universidades españolas que seguro que no simpatizan con la independencia, pero argumentan que no existe ningún fundamento jurídico para esa acusación.

Sabías que lo más probable era la entrada en prisión, después de lo que había pasado con 'los Jordis' y aún así te quedaste...

Cuando sabes que los hechos no son constitutivos de delito, lo que es inimaginable es que en un Estado de Derecho alguien te pueda acusar de un delito que no has cometido y es aún más grave que te puedan meter en la cárcel por ello.

Recibisteis la citación de la juez Lamela en día festivo y con 24 horas de antelación...

Y con 700 kilómetros de por medio. La rapidez de la justicia española en este caso es absolutamente insólita. La querella se presenta el martes 31, al mediodía ya está admitida a trámite y el mismo martes 31 los primeros compañeros reciben a las once de la noche la citación mediante la policía, para ir a declarar el 2 de noviembre, porque el 1 era festivo, y ya no volvimos a casa. Es evidente la determinación que había por conseguir ese objetivo que era el de meter a más de medio Govern en la cárcel, aunque no hubiera razones jurídicas para ello.

¿Cómo fue la declaración ante Lamela?

No fuimos capaces de encontrar ningún tipo de interés en la jueza a nuestras explicaciones, porque estuvo fijada en su teléfono móvil durante las declaraciones y también en el ordenador, preparando los escritos mientras los abogados hacían las conclusiones. Parecía que la decisión podía estar tomada.

Como abogado, cuando se dicta un auto y se envía a alguien a prisión argumentando la posibilidad de destrucción de documentos, ¿lo normal no es dictar registros para dar con esos documentos?

Aquí ha habido una cierta creatividad jurídica para conseguir el resultado que se proponían. Acusar a alguien de riesgo de fuga cuando acude a declarar de forma inmediata cuando es citado resulta complicado, si además ha tenido la oportunidad de haberse marchado a otro país y no lo hizo. Es imposible tener una evidencia más clara de que no se va a fugar. Pasa lo mismo con la destrucción de pruebas, no sabemos qué pruebas podíamos destruir si ya no estábamos ejerciendo como consellers y cuando además la juez no ha ordenado que se busquen esas pruebas.

¿Qué ocurrió a partir de que conocéis la decisión de entrada en prisión hasta la llegada a Estremera?

Nos esposaron en la sala y nos llevaron al furgón, cuando no había necesidad. En mi caso me creó un hematoma importante en la muñeca. Pero lo más sorprendente es cuando en una decisión inicial nos dispersaron por distintas cárceles madrileñas. A mi me llevaron primero a Aranjuez y después de pasar dos horas allí y de enterarme que el resto de mis compañeros estaban dispersos en otras cárceles, me volvieron a meter en el furgón de la Guardia Civil y después de otro buen rato esposado con las manos detrás de la espalda, pues llegamos a la otra cárcel donde ya estuvimos los seis y Santi Vila, porque las mujeres estaban en Meco, Fue entonces cuando los guardias civiles se vieron en la necesidad de ponernos tres veces el himno de España.

¿Entonces sí llegaron a dispersaros?

Sí, utilizaron el mismo criterio que se empleaba con los terroristas. Yo a Aranjuez, otros a Navalcarnero y otros a Valdemoro, otros Estremera y las mujeres a Meco.

Y dentro de prisión, ¿cómo ha sido el trato?

Dentro ningún problema ni con los funcionarios ni con los internos. Ha sido todo más fácil y llevadero. La acogida de los internos fue cálida, ayudándonos para entender cómo funcionaba todo. En ese sentido no tenemos más que agradecimiento al trato de los funcionarios y presos.

¿Ha habido emisarios del Gobierno o de Fiscalía durante este tiempo en prisión o a la salida para encauzar la situación?

Ninguna. Durante meses y semanas antes de entrar en la cárcel la comunicación existía, aunque la voluntad de buscar soluciones por parte de los interlocutores del Gobierno de España era exactamente '0', no había nada de qué hablar, no había ningún margen para encontrar soluciones. Por descontado, tras entrar en la cárcel y al salir no ha habido ningún contacto con nadie del Gobierno.

¿Hay políticos presos o presos políticos?

Creo que nadie tiene ninguna duda de que las razones que nos llevan a la cárcel tienen que ver con nuestras ideas políticas. Hay gente que tiene estas mismas ideas y no están en la cárcel, porque no formaban parte del Gobierno. Es evidente que lo que explica que estemos en la cárcel no es la violencia, porque no existe, es una determinación basada más en argumentos políticos que en argumentos jurídicos y eso lo decimos nosotros, pero lo ha dicho también quien redactó ese artículo del Código Penal, Diego López Garrido, que no se puede atribuir el delito de sedición a los hechos que han ocurrido.

¿Qué diferencia hay entre las declaraciones ante Carmen Lamela y ante el juez del Tribunal Supremo, Pablo Llanera?

El magistrado del Supremo sí tenía interés en escucharnos, no tuvimos esa sensación en el caso de la Audiencia Nacional. Para mi es muy sorprendente que no salieran de la cárcel todas las personas, porque no se puede sostener que Oriol Junqueras o Quim Forn pueden ser personas que de salir a la calle, dice el auto, generarían "una explosión de violencia". Me parece una valoración que no se corresponde con la realidad.

La pregunta directa de "usted acata el 155", ¿existió realmente?

Sí. Son preguntas sorprendentes en el marco de un proceso penal, porque lo relevante de un proceso penal es que se enjuicien hechos pasados y no opiniones. Yo contesté remitiéndome a los hechos, mi opinión puede tener el valor que tenga pero lo importante es mi actuación a partir del momento en que se aprobó el 155 en el Senado y luego en el Consejo de Ministros.

Has salido de prisión con mucha energía, directo a la campaña electoral, ¿cómo te planteas la campaña?

Eso tiene una explicación que se entiende mejor si sabes que el mitín de inicio de campaña, por casualidad, se celebraba a 5 minutos de donde vivo. No hubiese ido seguramente si hubiera sido en una ciudad más lejana porque mi prioridad era llegar a casa. También tenía muchas ganas de dar las gracias a la cantidad de gente que durante estas semanas nos han brindado su apoyo, solidaridad y ayuda, también a nuestras familias, pues tenía la necesidad íntima de dar las gracias a los conocidos y los centenares de miles de desconocidos que han estado ahí.
Vuestro eslogan de campaña vuelve a la palabra democracia...

Sí, la solución siempre es la democracia.

¿Ese eslogan explica por qué os presentáis a unas elecciones convocadas por Mariano Rajoy, apoyado en el 155?

Nosotros no vamos a rechazar nunca la oportunidad de demostrar que mediante el diálogo, el acuerdo y la negociación se pueden alcanzar los objetivos políticos que de forma legítima revindican los ciudadanos. El ejemplo de Escocia: cuando se constata que hay una mayoría que vota al Scottish National Party, el Gobierno de Londres no le queda otro remedio que darse cuenta de que tiene un problema político que debe afrontar por la vía política. A partir de ahí, en lugar de perseguirlos con el Código Penal ve que la forma de resolverlo es siempre la democracia.

En Junts pel Sí os juntasteis la derecha y la izquierda catalana. Como miembro de ERC, ¿qué está por encima el cambio social o la independencia?

Esa distinción nunca la he tenido. La independencia, poder gestionar los propios recursos y tomar las propias decisiones asumiendo los errores y los aciertos es la mejor forma de dar soluciones al debate social. No es políticas sociales o independencia, en el caso de Esquerra Republicana es la independencia para hacer mejores políticas sociales.

Sin embargo, os presentáis solos y se diferencia 'la lista del president Puigdemont' de la de Esquerra Republicana de Catalunya

Las coaliciones se hacen en momentos muy excepcionales y lo insólito es la fórmula Junts pel Sí. De la misma manera que todos los partidos del 155 se presentan por separado, todos los partidos que defienden la idea legítima de la independencia se presentan por separado. De esta manera se evitan además contradicciones como las que planteabas.

Puigdemont tomó la decisión de irse, otros se fueron y volvieron, y Junqueras de quedarse. Uno es ahora cuando no puede volver a España y al otro la justicia de España no le deja salir de prisión.

¿Cómo juegan los condicionantes de ambos líderes en la campaña?

En el caso de Oriol Junqueras es evidente que más pronto que tarde saldrá. Estamos convencidos de que en un tiempo razonablemente corto, el juez verá que no existen motivos para mantener la prisión preventiva de Junqueras. La prisión preventiva no es una pena, es una manera de garantizar la presencia ante el juez cuando este llame o la asistencia al juicio. Desde el punto de vista jurídico no se podrá sostener durante más tiempo la prisión, y podrá ejercer sus funciones como diputado electo y, si la mayoría del Parlament lo elige, como President.

En el caso de Puigdemont, por muy injusto que sea admitirlo, cuando llegue a España va a ser detenido y enviado a prisión durante mucho tiempo. Se hace difícil que el juez acepte que no existe riesgo de fuga, por ejemplo. Eso nos lleva a pensar, y él lo ha declarado, que no tiene pensado regresar y Puigdemont no podrá ser investido President porque no podrá estar en Catalunya ni en el Parlament.

En conclusión, tenemos un candidato, Oriol Junqueras, que podrá ejercer sus funciones y otro candidato, Carles Puigdemont que, fruto de la injusticia, no podrá ejercer esas funciones. Decirle a los votantes en estos momentos que Puigdemont será President es más un deseo que una posibilidad real.

¿Cómo veis la relación con 'los comunes' ahora que Xavier Domenech es su candidato?

En el caso de los comunes es dificilísimo siempre saber en qué posición se encuentran. No me imagino, y creo que en eso sí son claros, que con un voto a favor o con una abstención puedan facilitar la presidencia de la candidata de Ciudadanos o del candidatos del PSC o del PP, todos ellos impulsores y avaladores del 155. Creo que sí se podrá hablar; la decisión habría que preguntársela a ellos.
Lo que ocurre en las elecciones catalanas va a condicionar la política en España y las elecciones generales...

Eso es tan cierto que a los partidos del 155 parece que les importa muy poco los problemas de los ciudadanos de Catalunya, porque sus mensajes y sus propuestas no van dirigidos a los catalanes sino que van a posicionarse mejor para la carrera al Gobierno de España.

Pero parece que sin el PSC y el PSOE no se podrá cambiar de Gobierno en España. ¿Puede haber acercamiento con Iceta en Catalunya?

Ninguna encuesta, la haya hecho quien la haya hecho, sitúa a Iceta en posición ganadora y con ninguna posibilidad de hacer a president a Iceta. Creo que hay mucha diferencia a cómo se le ve en Catalunya, en los últimos meses ha tenido muchos problemas para hacer calar su mensaje y en el momento en el que se han sometido a los deseos del PP para aplicar al 155 en Catalunya es imposible diferenciar el mensaje de Pedro Sánchez del de Mariano Rajoy, en relación al 155. Y después, el PSC ha tenido muchas peleas internas, ha perdido a muchos militantes y en estos meses ha perdido alcaldías. Por mucha ilusión que a algunos sectores de España le haga que Iceta tenga un buen resultado, la realidad es mucho más dura y mucho más fría.

Cambiar de nuevo el panorama político de los bloques de unionistas e independentistas, a los de izquierdas y de derechas, ¿no es posible en estos momentos?

Del bloque unionista no ha llegado una sola propuesta para buscar soluciones imaginativas ni nuevas, cuando en Catalunya se constata que existen más de dos millones de ciudadanos con un sentimiento independentista que no disminuye. Lo veremos el 21 de diciembre, pero el partido que tiene más posibilidades de gobernar a día de hoy se llama Esquerra Republicana de Catalunya, un partido con 86 años de historia al que todo el mundo le reconoce su constancia en la defensa de esa posición. Lo sucedido en los últimos meses, incluida la aplicación del 155 y la respuesta penal, no habrá servido para que dos millones de ciudadanos independentistas dejen de serlo.

Tienen que abandonar el Código Penal, abandonen la persecución penal, asuman que estamos ante una cuestión de naturaleza política y hagan propuestas políticas. Porque si no lo hacen, ¿cuál será la siguiente respuesta cuando se constate que dos millones de ciudadanos de Catalunya siguen siendo independentistas? Ninguna sentencia dará respuesta a una cuestión política y si tu única respuesta es el Código Penal estás poniendo de manifiesto tú incapacidad para resolver con políticas cuestiones complejas.

¿El 21 de diciembre acaba el 155?

Quienes lo han impuesto así lo han dicho, por lo tanto, si no faltan a su palabra, será así.

Y a partir del 22, ¿cómo se construye diálogo?

Por parte del Govern de Catalunya siempre ha habido disposición y predisposición al diálogo. Desde Catalunya se tiene una propuesta muy clara, que es preguntar a los ciudadanos de Catalunya si quieren o no un Estado independiente. Entiendo que esta propuesta no le guste a todo el mundo, pero cuál es la otra propuesta. Hasta hoy el silencio y la persecución penal. Negando la realidad, que en Catalunya hay más de dos millones de personas que quieren la independencia no se resuelve el problema. La propuesta sigue siendo un referéndum pactado y no vamos a renunciar a planteamientos que son legítimos, pacíficos y democráticos.

¿Los diputados de ERC en el Congreso se sentarán en la comisión de reforma constitucional creada por el Gobierno, PSOE y Ciudadanos?

No lo sé, he estado un poco desconectado en este tiempo... Lo que creo es que el PP le ha tomado el pelo a Pedro Sánchez prometiendo que se iba a plantear la reforma de la Constitución a cambio de que le diera un cheque en blanco para la aplicación del 155; y se habla de hacer una reforma constitucional sin conocer una sola propuesta de qué se va a cambiar. Entiendo que a fecha de hoy ERC no se siente en esa comisión que nadie sabe cuándo va a empezar sus trabajos.

¿Cómo se construye el futuro?

Escuchando a los ciudadanos, aprobando leyes que den respuesta a problemas reales, por ejemplo, pudiendo aplicar todas las leyes que de forma sistemática ha echado abajo el Tribunal Constitucional y que son leyes que no tienen que ver con el proceso independentista, tienen que ver con necesidades urgentes de los ciudadanos y con la forma de dar respuesta a los problemas y retos de la sociedad. Se hace futuro teniendo a ciudadanos más libres, más transparencia en el Gobierno. Se construye futuro defendiendo que los ciudadanos de Catalunya tienen derecho a decidir si quieren vivir o no en un Estado independiente.






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Taras y Virtudes

Emocionados aún por la respuesta a la convocatoria de los Artesanos de la Paz para asistir a París en pleno invierno a mostrar solidaridad con lo presos políticos y cohesión como pueblo, les compartimos ahora la ediorial de Gara con respecto a lo sucedido ayer en la capital gala:


La manifestación de ayer en París para demandar un cambio en la política penitenciaria como vía para avanzar hacia un escenario de paz y de respeto de los derechos de todas las personas en Euskal Herria demuestra que para lograr cambios políticos relevantes lo primero que hay que cambiar es la manera convencional que los agentes políticos y sociales tenían para afrontar los problemas.

La sociedad civil y los representantes institucionales de Ipar Euskal Herria han dado una lección en ese sentido. La alianza entre electos y militantes, la transversalidad lograda, la firmeza y a su vez la flexibilidad demostradas, la combinación entre unilateralidad y bilateralidad… resultan casi mágicas en estos tiempos y en este país. Con enfoques nuevos, liderazgos compartidos y una determinación inquebrantable han roto inercias del pasado y están configurando una nueva cultura política que, obtenga el resultado práctico que obtenga a corto plazo, nos hace mejores como pueblo.

Frente a los esquemas de control se han liberado energías, se han dejado de lado las obsesiones particulares y las rencillas, se ha mirado al beneficio común sin calcular si el adversario gana o pierde más, y en vez de propuestas que vetan y empobrecen se han presentado dinámicas que fortalecen. Fortalecen al país, fortalecen la interlocución con el Estado francés y debilitan la demencial postura española.

Bilateralidad real frente a pobreza de espíritu

Es evidente que el objetivo primero de esta dinámica es traer a los presos a casa y acabar con las políticas de excepción jurídica que se aplican a vascos y vascas. Siendo realistas, sería un milagro lograr cambiar la política de seguridad de un Estado como el francés. Sin embargo, en el caso vasco, tras el proceso de desarme de ETA este sería el segundo «milagro político» en el plazo de un año. Lo sucedido en este periodo es un hecho inédito en la historia de la resolución de conflictos, sin lugar a dudas por la posición cerril de los estados pero sobre todo por la capacidad social de revertir ese negacionismo y lograr objetivos en principio inalcanzables.

Todos los representantes de Ipar Euskal Herria que acudieron hace seis años a Aiete entendieron lo trascendental del momento, su carácter histórico y su responsabilidad. No cabe decir lo mismo de algunos de los representantes de los territorios del sur.

No es sorprendente pero sí triste que sean las mismas personas que pusieron condiciones en Aiete y pegas para el desarme en Baiona las que ahora menosprecian la vía abierta con París para lograr la repatriación y la liberación temprana de los presos políticos. Ahora bien, recurrir a las mentiras para ello es miserable. Por ejemplo, decir que solamente con manifestaciones no se puede lograr un objetivo como este supone, además de minusvalorar el papel de la sociedad civil, ocultar que existe una interlocución directa, pública y efectiva con representantes del Ejecutivo francés. Bilateral, por lo tanto, esta sí en su sentido original. Por eso, quien sostenga que la movilización de ayer es una manifestación más no entiende nada, o no quiere entender; pero no por loco ni por tonto, sino por narcisista y reaccionario. Sencillamente, no es decente desentenderse de iniciativas que tienen los derechos humanos por bandera y buscan objetivos que comparte la mayoría de la sociedad vasca.

Paris tiene la palabra

Tras esta movilización y sobre todo con la mesa abierta, el Gobierno de Emmanuel Macron debe elegir ahora entre contentar el deseo insaciable de venganza y el ventajismo político de sus aliados españoles o atender las demandas justas de una parte importante de su sociedad. Debe considerar si aplica a los presos vascos una excepcionalidad jurídica que no se corresponde con la realidad y que daña seriamente su relato, tanto en clave de valores como en los términos prácticos derivados en la actualidad de la amenaza yihadista. Debe, como todo Gobierno, calcular costes y beneficios. Debe elegir entre una pequeña crisis diplomática con España que durará unas horas o abrir un conflicto político con sus representantes y con la sociedad vasca, un conflicto que nunca podrá decir ya que es «cuestión interna española».

De Madrid no cabe esperar audacia o inteligencia; ni que cierre un frente ni que se adelante a lo inexorable. Su posición será cada vez política y éticamente más débil, aunque inhumanamente feroz. Eso obliga a resistir, denunciar, capitalizar, desequilibrar e inventar.






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sábado, 9 de diciembre de 2017

París Vasca

Hace unos días los catalanes convirtieron a Bruselas en su ciudad en solidaridad con los represaliados políticos del 155, hoy los vascos han hecho lo propio con París.

Por medio de Naiz les compartimos el primer reporte que nos llega de la Ciudad de la Luz, capital de uno de los dos estados que ocupan actualmente el territorio de Euskal Herria, a la cual han llegado miles de ciudadanos vascxs a visibilizar la situación de lxs represaliadxs políticxs a seis años de la oportunidad abierta para la paz tras la Conferencia de Aiete.

Aquí la información:


Once mil personas, la mayoría llegadas desde Euskal Herria, otras muchas desde el área de influencia de la capital francesa, han secundado el llamamiento de los artesanos de la paz para avanzar en el proceso de paz, lo que aquí y ahora, tal como se ha expresado a lo largo de la marcha, implica dar pasos concretos para desmontar la política penitenciaria de excepción que vulnera los derechos de los presos e impone una doble pena a sus familiares y allegados. Los organizadores han destacado que la paz necesita del compromiso formal del Gobierno francés.

Maite Ubiria Beaumont

Los artesanos de la paz anunciaron una marcha rica en colores y la de hoy ha ofrecido, sin lugar a dudas, todo un arcoiris. Miles de personas llegadas desde distintos puntos de Euskal Herria, en los dos trenes fletados para la ocasión, o en autobuses salidos la víspera desde distintos puntos de la geografia vasca, han tomado desde primera hora de la mañana los aledaños de la estación de Montparnasse, donde se han vivido los primeros encuentros, los saludos emocionados y los gestos de complicidad entre gentes de muy distinta procedencia.

La manifestación de hoy podía haber sido solo un meritorio desembarco de vascos y vasca en París, pero la banda sonora de esta marcha, en la que se cruzaban mensajes en los tres idiomas en que habla a diario Euskal Herria, daba cuenta de que estábamos más bien ante una movilización con muchas intersecciones, idiomáticas, culturales, afectivas, políticas, y también por qué no, ante una incipiente y prometedora entente a pie de calle entre vascos y capitalinos franceses.

Tras incorporar a los marchistas llegados desde Fresnes, en el sprint final del tour de las prisiones, la marcha ha partido pasadas las 12.30 desde la place 18 juin 1940 para dirigirse, en ambiente fresco pero soleado, hasta su destino, en las inmediaciones del Monumento de Los Inválidos.

Sobre una escena móvil se han sucedido las actuaciones de artistas, vascos y franceses, que han dado ambiente a la movilización, que sin ser festiva, ha transcurrido entre sonrisas y comentarios de esperanza, porque a París se ha llegado tras un trabajo intenso.

Ese maratón de interlocuciones, a múltiples bandas, ha hecho posible que destacados dirigentes de la política hexagonal se hayan sumado, mediante el apoyo al llamamiento «Arriesgar por la paz», y en no pocos casos mediante su presencia en las calles de París, a una dinámica que suma entre diferentes que promete dejar poso en París como en Ipar Euskal Herria. Allí estaban Benoît Hamon, excandidatu a la presidencia por el PS; la senadora del PS Fréderique Espagnac; la exdiputada del mismo partido Sylvianne Alaux; Anita Lopepe (EH Bai); los parlamentarios Vincent Bru, Max Brisson…

Junto a ellos también se han visto representantes políticos y sindicales de Hego Euskal Herria como Maddalen Iriarte y Josu Juaristi, de EH Bildu; el presidente de Udalbiltza, Luis Intxauspe; la secretaria general de LAB, Garbiñe Aranburu, y su homólogo de ELA, Adolfo Muñoz, entre otros.

La imagen final de la marcha «Paix en Pays Basque: Orain presoak» no ha sido sino una muestra más de esa capacidad de sumar voluntades, en el objetivo común de pedir al Gobierno francés que aplique el derecho ordinario a los presos y presas vascos.

Acto final

En place Vauban tomaban la palabra la productora de cine Fabienne Servan-Schreiber; el presidente de la Mancomunidad Vasca, Jean-René Etchegaray; Joana Haramboure, hija de Frédéric Haranboure Txistor, que lleva 28 años en prisión; y el presidente de honor de la Liga de Derechos Humanos, Michel Tubiana.

Etchegaray, el primero en tomar la palabra, ha recordado que han pasado seis años desde la Conferencia de Aiete; ha afirmado que el camino de la paz es «muy largo» y ha considerado que la actitud de los estados ha sido «insultante» desde Aiete hasta ahora. Ha expuesto las demandas para cambiar la situación de los presos y ha subrayado que ese cambio precisa del compromiso del Gobierno francés. «El proceso de resolución no pude seguir sin el compromiso formal del Estado francés, por eso estamos aquí. Sigamos unidos y en el caminio de la paz. Bat egin dezagun berbidean», ha reclamado.

La realizadora de cine francesa Fabienne Servan-Schreiber ha dado la bienvenida a París a los ciudadanos vascos que se han desplazado hasta allí y ha pedido que se aplique la ley ordinaria a los presos y presas. «Las leyes existen», ha remarcado. Ha recordado a todas las víctimas y ha pedido una «paz con justicia». A los gobiernos español y francés les ha reclamado que «nos oigan» y «se arriesguen por la paz».

Joana Haranboure, hija de Txistor Haranboure (28 años en prisión) ha hablado, con voz fuerte, por momentos entrecortada, de la situación que sufren los presos y sus familias. «Etxean nahi ditugu, bizirik nahi ditugu», ha proclamado.

Michel Tubiana, presidente de honor de la LDH. «No se trata de olvidar el pasado, ni los sufrimientos, sino de poner fin a un conflicto que ya no tiene combatientes», ha afirmado, al tiempo que ha emplazado al presidente francés, Emmanuel Macron, a que asuma el riesgo de la paz.

Ha cerrado el acto Mixel Berhokoirigoin, quien ha pedido la vuelta de presos y exiliados a la sociedad vasca. Ha recordado a las víctimas y ha afirmado que no hay mejor opción que construir una paz que beneficie a todos. Además, ha llamado a acudir en enero a la marcha de Bilbo por los derechos de los presos.






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Orain Presoak en París

Los Artesanos de la Paz han publicado estas imágenes de la manifestación de hoy domingo 9 de diciembre en París en la cual miles de personas provenientes de Euskal Herria se han reunido para dar un paso más hacia la paz mostrando su solidaridad para con lxs presxs políticxs vascxs:




















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Alfanhui y la Cotidianeidad Vasca

Hace unos días Joxemari Olarra nos hablaba del catálogo de barbarie represiva con el que Madrid ha castigado a los militantes independentistas vascos durante décadas, mismo que ha quedado al descubierto a partir del 1° de octubre, fecha a partir de la cual ha sido aplicado a plena luz del día en contra de sus contrapartes catalanas, algo que no sucedía desde que Baltasar Garzón montara su expedición allá en los meses previos a los Juegos Olímpicos de Barcelona.

Pues bien, para hablar en particular de uno de los componentes de ese catálogo, la tortura, les presentamos este escrito de Mikel Arizaleta publicado por Kaos en la Red:


Mikel Arizaleta

Rafael Sánchez Ferlosio en su libro “Industrias y andanzas de Alfanhui” cuenta que: A las doce de la noche, Alfanhui y su maestro fueron despertados por un murmullo de hombres airados que venían en tropel la calle arriba. El jaleo se acercaba creciendo como una tormenta. Alfanhuí se asomó a la mirilla de la puerta y vio en la noche un grupo de hombres con garrotes, escopetas y antorchas que gritaban:

    ¡Al brujo, al brujo…!

Y decían un sinfín de malas palabras. Llegaron los hombres a la puerta y se pusieron a golpearla, aumentando sus voces y sus insultos.

El maestro se fue hacia la entrada, en camisón y con la lámpara de aceite en la mano; abrió la puerta, se paró en el dintel y dijo serenamente:

    ¿Qué queréis?

Los hombres no contestaron y, acrecentando sus voces y sus insultos, lo derribaron al suelo y pasaron por encima de él pisoteándolo violentamente. Luego invadieron toda la casa y lo iban rompiendo todo con los garrotes o con las culatas de las escopetas. Alfanhuí se quedó mirando todo aquello con tristeza, quieto junto a la pared, y los hombres pasaban a su lado sin hacerle caso. Cuando lo hubieron destrozado todo, salieron de nuevo a la calle y pareció que se alejaban”

De Iratxe Sorzabal se recoge con detalle en “Tortura en Euskal Herria. Informe 2001” sus cinco días de tortura y suplicio en manos de la guardiacivil a su paso por comisaría. De la página 145 a la 154. ¡De alucine, una descripción de jueces y funcionarios de un estado de cloaca!

Fue detenida el 30 de marzo del 2001 a las 9, 10 de la mañana cuando salía de casa. “Se me acercaron tres personas, se identificaron, me metieron en un coche. ¿Sabes a dónde vamos? ¡A Intxaurrondo! Sabes lo que quiere decir. (Quien no esté enterado que lea “Intxaurrondo. La sombra del nogal” de Jon Arretxe).

Me metieron en un edificio, me colocaron un antifaz. Dos hombres me obligaron a quitarme el sujetador mientras me desnudaban cintura para arriba. Dos hombres comenzaron a sobarme los pechos comentando “mira que tetas” y frases por el estilo. Comencé a tener arcadas y ellos comenzaron a reírse. Luego me vestí y en coche me llevaron a mi domicilio para registrarlo.

Me quitaron el antifaz. Allí había guardiaciviles, el juez y la secretaria del juzgado. Sobre las 15 horas en coche comenzó el traslado a Madrid, cinco personas: cuatro guardiaciviles y yo. Vi la cara de los dos de delante y el de mi izquierda. Y el jefe me advirtió: “Se acabaron las mariconadas de derechos, jueces y mierdas, en adelante vas a saberlo qué es bueno. ¿Has oído, hija de puta?”.

“Me golpearon en la cabeza, me colocaron el antifaz, crecieron los insultos y las amenazas. Me dieron descargas en el costado derecho, me pusieron una bolsa de plástico en la cabeza impidiéndome la respiración. Me sobaban los pechos: todo un cóctel de electrodos, bolsa, sobeo, gritos, insultos, amenazas… Perdí el conocimiento, me oriné, rompí la bolsa por dos veces con los dientes, me las pusieron triples. Me amenazaban con llevarme al monte, con y pegarme dos tiros y matarme como a otros, con violarme, con la bañera… Colocaron una pistola en mis manos, pararon el coche y me dijeron escapa…”. Y pensó, me quieren matar como a un conejo.

Los cinco días de comisaría en manos de guardiasciviles la destrozaron viva, la tuvieron que llevar al hospital, y en el hospital se comprobó su estado lamentable. Se puede leer en detalle en el informe arriba citado.

Declaró lo que quisieron los guardiaciviles que declarase por no soportar ya por más tiempo en el 2001 aquella situación de muerte  e inhumanidad. Los zarpazos de salvajes. Por subsistencia. E Iratxe Sorzabal,  aquella mujer convertida en cinco días en manos de guardiaciviles y con supervisión y custodia de un juez en  mueca y escupitajo en una cueva estatal, terminó en la cárcel de Soto del Real.

En el 20017 Sorzábal relató de nuevo ante un juez francés su declaración hecha en el 2001 bajo tortura ante un juez español y su archivo. Y por fin el juez francés ordenó un informe, llevado a cabo por expertos en base al Protocolo de Estambul, procedimiento homologado por la ONU para el análisis de las denuncias de torturas. El resultado del informe fue expuesto días atrás ante la sala de instrucción del Tribunal de Apelación de París: “muy altamente compatible” con sus alegaciones de haber sido torturada al ser arrestada en España en marzo de 2001. La abogada de Sorzábal, Xantiana Cachenaut, señaló a los jueces que “con este peritaje tienen la prueba de que las alegaciones de tortura de Sorzábal tienen fundamento”. Y la fiscal aseguró que el contenido del informe pericial “deja estupefacto”.

La semana pasada leía en Gara que “el Día de la Hispanidad de 2016, la Guardia Civil condecoró con la Cruz del Mérito (distintivo blanco) al juez Alfonso González Guija (bilbaíno y decano durante varios años) -según acaba de admitir el Gobierno Rajoy al senador de EH Bildu Jon Iñarritu-. Para entonces ya sabía el Gobierno de Rajoy que Alfonso González Guija era uno de los tres jueces del tribunal que iba a juzgar a cuatro agentes por bestiales torturas a Sandra Barrenetxea, narradas aquel día de juicio en una sala de Bilbao entre las lágrimas de ella y el doliente silencio de los presentes. Salieron absueltos. El galardón citado premia «la colaboración espontánea y generosa con la GC”. Por supuesto, que el juez ponente Alfonso González Guija, no dijo nada, no se retiró del caso ante una posible incompatibilidad por afección y un mínimo de honradez en el cargo, o por posible soborno, no dio a conocer su condecoración meses antes sabiéndose ya la composición del tribunal que iba a juzgar a cuatro guardiasciviles acusados de tortura. ¿Conocía también el hecho y estuvo de acuerdo el Presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) desde mayo de 2010, Sr. D. Juan Luis Ibarra Robles, con la composición del tribunal que iba a juzgar el caso?

Pues bien, con ese Estado, con esos funcionarios, con esos jueces, fiscales, guardiasciviles, policías encapuchados y salvajes, preparados para la caza nocturna, para el trato inhumano, para convertir al detenido en desecho humano y barro hasta desear y buscar la muerte… son hoy, a juicio de entendidos, más de 5000 los vascos y vascas torturados y, probablemente, una vez contados y censados, pasen de 10.000 quienes hayan padecido en su cuerpo la cloaca del Estado español y sus funcionarios.

Cuesta trabajo en el 20017 imaginarse una justicia, un estado, unos funcionarios, unos jueces… tan cloaca, tan corruptos, tan criminales. Y aunque abundan las sentencias en la Audiencia Nacional y Tribunal Supremo protectoras de torturas y muerte uno se resiste a ver tanta inhumanidad.






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El Camino de Luhuso a París

Con Euskal Herria en París alzando la voz en favor de los represaliadxs políticxs y tomando en cuenta que este hito marca un paso más en el aún largo camino a la normalización que representaría el lograr la autodeterminación de un pueblo que ha resistido la ocupación de su territorio por parte de dos estados europeos con un oscuro pasado colonial y genocida, les dejamos con este reportaje publicado en la página de la BBC en el que se da relieve a lo sucedido en Luhuso hace un año en lo que se considera el punto de partida para lo que está sucediendo hoy en la capital del estado francés, poniendo énfasis en todas las trabas que Madrid ha puesto al proceso de Desarme, Desmovilización y Reinserción que ETA iniciara unilateralmente hace seis años, tras la Declaración de Aiete.

Aquí la información:


El reloj marcaba las 20:31 cuando Stephane Etxegarai, Mixel Berhokoirigoin y Jean Noel Etxeberri 'Txetx' escucharon los gritos: "¡Policía! ¡Policía!".

Leire Ventas

Era el 16 de diciembre de 2016 y el periodista independiente, el cooperativista y el activista estaban en una casa rural de Louhossoa, en el suroeste de Francia, rodeados de pistolas y fusiles y máquinas para inhabilitarlas.

Acababan de grabar el segundo video cuyo resumen pretendían entregar a dos personalidades internacionalmente reconocidas, y supieron de inmediato que debían abortar el plan A y poner en marcha el B.

Esta segunda opción culminaría meses después, el 8 de abril de este año, dando por finalizado un proceso inédito: el desarme de Euskadi Ta Askatasuna (ETA, Euskadi y Libertad), la organización independentista vasca con casi 60 años de historia y más de 40 de actividad armada.

ETA nació durante el gobierno de facto del general Francisco Franco, con el objetivo de luchar contra su represión y crear un Estado vasco independiente formado por territorios del norte de España y del suroeste de Francia. Y es responsable de la muerte de más de 800 personas, la mayoría en el Estado español.

"Ha sido un caso realmente particular", dice Enekoitz Esnaola, el autor de Luhuso: ETAren armagabetze zibilaren kontakizuna ("Louhossoa: el relato del desarme civil de ETA").

"Por eso, y no solo lo digo yo, es justo hablar de un modelo vasco de desarme, distinto a todos los que se han dado a lo largo de la historia".

Su libro abarca lo acontecido entre la conferencia de paz del 17 de octubre de 2011, a la que le siguió el anuncio del cese definitivo de la violencia de ETA, y la ceremonia con la que se selló la entrega de armas y que tuvo lugar el 8 de abril de 2017 en Bayona, en el suroeste de Francia.

Y recoge detalles hasta ahora desconocidos, así como entrevistas a los ciudadanos que tuvieron la responsabilidad de llevar a cabo el desarme, políticos y representantes del gobierno vasco, y un portavoz de ETA.

¿Pero qué es exactamente lo que lo hace tan excepcional? Se lo preguntamos al autor en el contexto de la edición 52 de Durangoko Azoka, la feria de libro y discos que se celebra en la localidad vasca hasta el domingo.

"Sin negociación"

"Este ha sido el único caso en todo el mundo en el que una organización armada ha estado dispuesta a dar pasos para el desarme, sin pedir nada a cambio, y el Estado se ha opuesto", dice Esnaola, en referencia al de España.

Así lo manifestó el gobierno de Mariano Rajoy (Partido Popular, derecha) en numerosas ocasiones. Y en marzo, cuando se conoció la fecha para la entrega del arsenal, el jefe del Ejecutivo lo volvió a recalcar: "ETA ha decidido, así lo ha dicho, desarmarse unilateralmente. Que lo haga, y de paso que se disuelva".

"El gobierno de España lo que hará es lo que ha hecho siempre, aplicar la ley igual para todos", añadió.

Pero en otros procesos, como el del Ejército Republicano Irlandés (IRA, por sus siglas en inglés), completado en 2008, y el de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), acontecido este año, existieron negociaciones y procesos de paz previos.

En el caso de Irlanda del Norte, el gobierno irlandés, los partidos políticos y la organización armada pactaron crear una comisión de desarme. Y la entrega fue verificada por una representación internacional, en presencia de enviados de las partes enfrentadas, un cura católico y uno protestante.

Con las FARC en Colombia también hubo un acuerdo de paz que rigió las condiciones del desarme, que fue llevado a cabo por los propios guerrilleros y supervisado por la ONU, y que finalizó en agosto.

Aparte de esto, el procedimiento del País Vasco tuvo otras particularidades, como que las armas se entregaron en un solo evento y no por fases, o el control que ETA ha mantenido sobre sus estructuras, ya que no se le conocen escisiones.
Desarme en manos de civiles

Pero quizá la más llamativa ha sido el protagonismo de la sociedad civil en el desarme.

"ETA le otorgó la responsabilidad política y técnica de llevarlo a cabo", subraya Esnaola.

Así lo confirman las cartas que en octubre y noviembre de 2016 intercambiaron con el grupo armado Txetx Etxeberri, Mixel Berhokoirigin y Michel Tubiana, tres de los "artesanos de la paz" — bakegileak, en euskara—, un grupo formado por sindicalistas y otros activistas.

Cuando la policía francesa halló 3,5 toneladas de armamento pertenecientes al grupo separatista en ocho ubicaciones secretas, lo hizo porque los "artesanos de la paz" guiaron a los agentes hasta ellas.

¿Pero cómo se llegó a ese punto? ¿Por qué se les dio ese papel tan protagónico a estos ciudadanos?

"Se llevaban años barajando opciones. Desde 2011 hubo varios intentos (para iniciar un desarme bilateral) que fueron bloqueados y otros planes que no funcionaron, y estaba claro que las puertas del Estado estaban cerradas", explica Esnaola.

"Así que, ante los años de bloqueo desde el anuncio del cese de la actividad armada, en 2016 se empezó a estructurar la opción civil", prosigue.

"¿De quién fue la iniciativa? Bueno, hubo relación entre la organización y miembros de la sociedad civil", contesta. "Y ETA tampoco tenía muchas opciones".

De los "artesanos de la paz" cuenta que ya eran figuras reconocidas por su militancia en varias instituciones, que siempre se habían manifestado en contra de la violencia política y que se sintieron "aludidos" ante el bloqueo de la situación y, por "coherencia" con sus ideales, se prestaron a ser intermediarios.

"Lo hicieron a pesar de que sabían que podían enfrentar el arresto", algo que finalmente ocurrió, recuerda el periodista.

Sin embargo, tras su detención el gobierno francés se alejó de la posición del español y aceptó cumplir un papel en el desarme.

"Vio que era una opción imparable", asegura el periodista.

Así, cuando se dio el desarme, el primer ministro francés, Bernard Cazeneuve, lo describió como un "paso decisivo en el camino hacia el fin del terrorismo separatista vasco".

¿Pero cuán cerca está ese final?
¿El fin de ETA?

"Ahora, la clave para que el proceso siga avanzando es la cuestión de los presos", dice Esnaola.

Se refiere a los más de 300 presos, a los que ETA y varios sectores de la sociedad vasca consideran políticos, y están dispersos en cárceles de España y Francia.

Su situación es una de las consecuencias del conflicto que los "artesanos de la paz" pedían abordar, además del de las víctimas, en el texto que recoge su filosofía, que crearon el 25 de octubre y con el que ETA se mostró de acuerdo.

"No se está hablando de una liberación total. Antes de eso hay otras opciones, como que los traigan a las cárceles del País Vasco, que los acerquen. También está la libertad condicional o, para aquellos que estén gravemente enfermos, la excarcelación", explica.

"Es una cuestión compleja, porque son muchos y cada uno tiene su situación penal, jurídica y personal", reconoce. "Pero sería algo tangible para que se sigan dando pasos en el proceso".

¿Y qué pasará con ETA?

Esnaola dice que ETA está discutiendo terminar su "ciclo histórico".

"Lo que no se sabe es qué término se utilizará para anunciarlo, si se hablará de una desmovilización o de una disolución", añade.

Según el periodista, la organización está consultando a sus militantes, "aunque ya dejó claro que no se convertirá en un actor político".

Se espera, apunta Esnaola, que la discusión interna —algo que está llevando a cabo en la clandestinidad— termine en la primera parte de 2018.

"Y así, se abrirá una era completamente nueva con la desmovilización de ETA".

Según el autor, con el desarme se soltó un nudo, "lo que no significa que vaya a haber una paz inmediata".

"No es que de repente los familiares de una víctima de ETA y los que militaron en la organización se volverán amigos, ni que un torturado será amigo de un policía torturador", explica. "La convivencia, al fin y al cabo, es una cuestión del día a día".

"Pero en algún momento había que empezar a mirar hacia delante".






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Egaña | París

En las calles de la capital gala ya se escuchan los ecos de las pisadas de quienes han acudido al llamado en solidaridad con lxs represaliadxs políticxs vascxs.

Airosas ondean las ikurriñas en las manos de quienes enlazan sus corazones con el único deseo de acabar con prácticas carcelarias que no solo constituyen castigos añadidos a lxs presxs, sino que buscan penalizar a sus familiares y allegadxs.

Voces en euskera hablan de derechos, de libertad, de justicia, de paz... de reconciliación...

Convocados por los Artesanos por la Paz, esos valientes que en Luhuso resistieron el embate de los estados ocupantes, arropan a lxs suyxs desafiando al tiempo y a la distancia. Acuden con la misma ilusión con la que en abril asistieron a Baiona a la escenificación del desarme de ETA.

Les dejamos pues con este texto de Iñaki Egaña para dar contexto a tan significativa fecha:


Iñaki Egaña

A casi un año del acontecimiento de Luhuso, cuando la tendencia de los halcones franceses se modificó en favor de las palomas, la propuesta de visibilizar todo un proceso de paz en la capital del Estado francés es todo un reto. “Paris bien vale una misa” , dicen que dijo Enrique III de Navarra (IV de Francia), protestante que se transformó en católico para poder gobernar. La apuesta movilizadora vale la pena para sumar en ese esfuerzo por acercar a nuestros presos como paso previo a su liberación.

El 8 de abril, Baiona acogió en dos etapas el desarme de ETA, que desde la víspera había anunciado el despojo definitivo de su arsenal. París avaló la propuesta, acompañó la iniciativa, recogió las armas y verificó el desarme completo.

París siempre ejerció atracción entre las elites militantes vascas. En la ciudad del Sena se ubicó el Gobierno vasco en el exilio, en el Palais d'Orsay se celebró el Primer Congreso Mundial vasco. En sus calles más ajustadas se cocieron conspiraciones, se escondieron desde época remota comunistas, anarquistas, gudaris de principio y fin de siglo. En sus avenidas, delegaciones vascas se manifestaron en aniversarios comuneros o revolucionarios, alzaron adoquines de los del 68 y, sobre todo, recordaron a los presos con actividades de denuncia que trascendieron a los medios, en Notre Dame, el Arco del Triunfo, en la Torre Eiffel.

En París se oficializó ese abismo que ha acompañado a la izquierda abertzale, entonces encarnada por ETA, y la derecha vasca, entonces y ahora por el PNV. Resultó que en 1964 y a través del Gobierno vasco ubicado en París, tres huidos, Juanjo Etxabe, Xabier Bareño y Jesús Mari Bilbao, pidieron papeles de refugiado. Los tres voluntarios de ETA. Se saltaron el primer paso que era presentarse a la policía, lo que ya ofuscó al delegado jeltzale. Y luego, en la oficina, escribieron Etxabe en vez de Echave y Xabier en vez de Javier. En el apartado de nacionalidad rellenaron vasca.

El delegado del PNV les afeó la conducta. Mejor grafía castellana y lo de la nacionalidad ni tocar, española, para no enfadar a los funcionarios franceses. El informe del delegado jeltzale parece sacado de un titular actual: «Se les aconsejaba, entre otros extremos, que obligadamente hay que aceptar en el momento presente y por las actuales circunstancias, el declararse español en vez de vasco».
En los últimos meses ya de este año de 2017, la apertura de un ámbito de comunicación, entre la parte vasca representada por la Declaración de Baiona (2014) junto al impulso de los Artesanos de la Paz y el Ministerio de Justicia del Gobierno francés de Emmanuel Macron es de por sí un hecho esperanzador. Aunque, como es habitual, la paciencia deba presidir el ambiente.

La cohesión que ha mostrado la sociedad tanto civil como institucional en Ipar Euskal Herria ha sido un hecho que ha confundido a buena parte de la sociedad al sur de la muga, acostumbrada a tratar de forma secundaria a los vascos continentales. La visión del país entre el Bidasoa y el Aturri ha sido comercial, turística o romántica, como si las baladas de Benito Lertxundi marcaran un nicho humano, entre la nostalgia y la historia lejana. La lección política es escandalosa. Por mucho que a los protagonistas del sueño de la marmota de Hego Euskal Herria, Jonan Fernández e Iñigo Urkullu entre otros, no les haga excesiva gracia.

Los Artesanos habían anunciado que antes de la manifestación de París se producirían novedades relevantes en política penitenciaria, pero estas se hacen esperar. El levantamiento a un quinto de los presos vascos del estatus DPS (peligrosidad) es una medida lógica, dado el contexto. La situación jurídica de diversos detenidos en el proceso de desarme, en libertad condicionada, también revela una primicia, aunque nuevamente ligada al contexto más que a una voluntad marcada.

Y si lo nuevo está por llegar, en varios de los escenarios relacionados con el conflicto, lo viejo sigue asido a esos eternos anclajes en los que sectores policiales, jueces y fiscales especiales se han sentido cómodos en las últimas décadas. Los halcones siguen intentando validar su propuesta guerrera. Hace unos pocos días, en un juicio celebrado en París, el comandante Laurent Hury, jefe de la sección antiterrorista contra ETA ubicada en Pau, volvía a convertir una fábula, un cuento chino, en peritaje. Entre sus declaraciones señaló, contradiciendo a sus superiores, que ETA se habría quedado con un cuarto de su antiguo arsenal.

A estas graves e irresponsables acusaciones, Hury anotaba dos hechos dedicados a alimentar la intoxicación y a mantener un estado de involución política. Que «ETA sigue su lucha en el plano político» y que «ha sufrido una escisión». Las inercias judiciales (fiscalía) siguen en el mismo sentido, negando la mayor y también al Gobierno francés se le ha sugerido lo que la prensa española airea sin rubor, que son los duros e históricos de ETA los que retardan y se resisten a dar el paso final. En conclusión, no cabría paso alguno en el terreno humanitario o materia penitenciaria hasta que no haya nada ni nadie al otro lado. Pero al tiempo, dentro de unos años o unos meses, los que se negaron a cerrar el conflicto ordenadamente harán exigencias cuando ya no haya nadie en el otro lado para responderlas.

¿Piensan realmente lo que dicen los halcones franceses? El sector de la SDAT, jueces y fiscales condecorados con blasones hispanos y alimentados por la Guardia Civil, es el mismo que ha mantenido durante años que la actividad de ETA ha provocado 350.000 exiliados (desplazados) y sandeces por el estilo como la reciente de los 370 militantes de ETA «durmientes» a la espera de órdenes para actuar. Ese informe que mensualmente eleva a París la célula antiterrorista de Pau (“Síntesis mensual de la situación del nacionalismo vasco”) es sin duda la bomba de relojería armada desde España contraria a cualquier proceso de paz y publicitada en “El Correo” y “ABC” (Beltrán de Otalora y Pagola, respectivamente).

En este escenario contradictorio, en pugna entre los sectores que componen el poder político, se produce la manifestación de París. Palomas contra halcones, tras la demostración que la sociedad civil, el pueblo del que hablan las constituciones puede y debe de ser soberano. Las reglas constitucionales francesas, vigentes desde 1958 con la vista en 1789, citan en su preámbulo palabras consideradas revolucionarias para más de uno: «el pueblo francés proclama solemnemente su adhesión a los derechos del hombre». En ese mismo preámbulo y en el segundo párrafo, la Constitución reconoce el derecho de autodeterminación de los pueblos (Nueva Caledonia, «francesa» desde 1853 ejercerá ese derecho en 2018), a pesar de que ya en el primer artículo se dice que «Francia es una república indivisible».

Las diferencias entre Madrid y París son evidentes. A estas alturas, sería impensable que un grupo de activistas solidarios junto a un sector de la sociedad civil vasca convocara una manifestación a favor de los presos vascos en Madrid. La derecha vasca de Hego Euskal Herria (PNV) renegaría de la convocatoria. Los jueces la liquidarían en un santiamén y, por si las moscas, grupos armados con palos y cadenas esperarían en las esquinas de Callao o Gran Vía para amedrentar a los manifestantes. El fascismo jamás abandonó la naturaleza española, por mucho que Pablo Iglesias quiera ver su resurrección.

París es un paso hacia la paz. Uno más, es cierto en un camino lleno de incertidumbres. Pero quien no se arriesga no cruzará el mar. En estos tiempos convulsos las definiciones sirven para alinear. Y no está nada mal que, gracias a estas iniciativas, los halcones se retraten, ejerzan su papel guerrero para demostrar cuán lejos están de desear la paz, en la misma medida que nosotros estamos en contra de la guerra y sus consecuencias. Por lo mismo, orain presoak.






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