jueves, 4 de julio de 2013

Echeverría | Evo y Assange

Les compartimos este texto de nuestro amigo Pedro Echeverría con respecto a todo el asunto del espionaje de los EUA por medios electrónicos:


Evo y Assange

Assange, Snowden, Evo Morales, ponen a temblar al imperio y su “patio trasero”

Pedro Echeverría V.

Aunque los yanquis hayan sido el imperio más poderoso del mundo de los últimos 100 años, se zurran de miedo los gobiernos de ese país  por lo mucho que ha publicado Julian Assange en Wikileaks y por las otras miles de denuncias que recibe la publicación diariamente de periodistas, e incluso agentes de EEUU. Estados Unidos pensando que “el prófugo”  Edward Snowden estaba en el avión presidencial (de Evo Morales en su viaje de Moscú a La Paz) obligó a los países (europeos) a actuar en consecuencia" al denegarle el martes volar en su espacio aéreo. EEUU ha hecho un pedido general para que Snowden sea devuelto desde cualquier país donde pueda estar, aterrizar o transitar. Francia, Italia, España y Portugal negaron el martes la autorización a sobrevolar su espacio aéreo al avión que trasladaba a Morales en su viaje de Rusia a Bolivia, lo que obligó que la nave aterrizara en Austria.

El asilo político es el derecho que tiene una persona a no ser extraditado de un país a otro que lo requiere para juzgarle por delitos políticos. El asilo político o diplomático puede otorgarse por “extensión territorial”, tales como la sede de embajadas, consulados, la residencia del embajador, los buques de guerra anclados en puertos extranjeros.  Otorgar asilo debería ser una obligación humanitaria, pero los gobiernos lo han convertido en un problema ideológico cuando se trata de personalidades con mucho peso o presencia política.  En última instancia se ha convertido en un arma de lucha política que usan los gobiernos. Es por ello que casi todos los dictadores del mundo, los que siempre han gobernado al servicio de los EEUU, han buscado asilo en ese país; por el contrario, casi todos los luchadores sociales buscan asilarse cuando son perseguidos en países con gobiernos antimperialistas.

El caso de Julian Assange es clarísimo: Al denunciar todas las maniobras realizadas por los EEUU para dominar al mundo, Assange se convirtió automáticamente en enemigo número uno, perseguido de todos los gobiernos poderosos y sumisos del mundo. Inmediatamente se le inventó cualquier cosa para apresarlo y asesinarlo. Pudo huir e ingresar a la embajada de Ecuador en la ciudad  de Londres y, desde entonces –aunque está encarcelado en esa embajada- con el apoyo del gobierno de Ecuador, no lo han podido apresar por los gobiernos inglés, sueco o norteamericano. ¿Por qué Ecuador? Porque es uno de los países que junto a Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, en parte Brasil, Uruguay, Argentina, han jugado un papel antimperialista (aunque en distintos niveles) en América Latina.

¿No es acaso vergonzoso, además de condenable, que los gobiernos de esos países europeos –sin ningún grado de dignidad- actúen como simples marionetas al servicio del gobierno norteamericano? Paralelamente es digno de aplauso que países de Sudamérica estén dispuestos a dar asilo político a Snowden a pesar de que los yanquis los amenacen en sus relaciones políticas o económicas. México, que durante décadas –por lo menos desde 1934 hasta 1982-  dio enormes muestras de solidaridad a favor de perseguidos, hoy no abre la boca para condenar la actitud yanqui al poner en peligro la vida de un presidente (Evo Morales) cuyo avión fue obligado a aterrizar en Viena por cierre de espacio aéreo. Por lo menos en los tiempos de Cárdenas, López Mateos, Echeverría y López Portillo se registraron algunas muestras de solidaridad internacional.

No me cabe duda que Assange de Wikileaks tocó fuerte, de manera acertada, el talón de Aquiles de gobierno yanqui y, lo más seguro, es que las denuncias se desborden con la participación de otros Snowden que quieran ayudar al mundo. No importa que sean a “toro pasado”, es decir, cuando ya las cosas no se pueden cambiar; sin embargo si a los yanquis y a sus socios los grandes magnates les duele mucho es porque están ayudando las denuncias a desarrollar una gran conciencia mundial. Si bien muchas cosas las habíamos comenzado a decir los periodistas e izquierdistas, las decenas de miles de denuncias han ayudado a confirmarlas y subrayarlas. Aquí es cuando debe reconocerse el gran valor de las ideas de las personalidades, de los grandes periodistas, que ayudan en grande a los pueblos a liberarse. Por ello su “encarcelamiento” en la embajada de Ecuador por parte del gobierno inglés es históricamente condenable y vergonzoso.

Si los gobiernos mexicanos siguen siendo cachorros del imperio, o reptiles que se arrastran para servir al amo, el pueblo de México tiene que abrir los ojos para conocer su realidad.  En Brasil, países europeos, en EEUU han surgido movilizaciones estudiantiles y de ciudadanos que luchan masivamente en las calles por sus derechos. Mientras tanto en México todos los partidos están entretenidos –como siempre- en asuntos electoreros que les proporcionan muchas ganancias; sólo se cuenta con el movimiento social encabezado por la Coordinadora de maestros (CNTE) y algunos grupos más. Ni Evo Morales, ni Assange, ni Snowden están solos. Aunque lentamente crece la lucha antimperialista y anticapitalista de los pueblos y todas esas denuncias contribuyen al despertar de los pueblos. Los desesperados quisiéramos que las casas avancen con rapidez, pero la realidad es diferente.




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